Victoria muy sufrida, a la par que trabajada, la que obtuvo el Kosner Baskonia en esta jornada 25 de Euroliga ante el Zalgiris Kaunas (102-91). El equipo azulgrana protagonizó una auténtica batalla de tú a tú sobre el parqué del Buesa contra el conjunto lituano.
Un encuentro de absoluto desgaste en el que los pupilos de Paolo Galbiati resultaron vencedores gracias al gran hacer defensivo en los últimos minutos. Dos hombres destacaron por encima del resto bajo la canasta del Baskonia: Mamadi Diakite y Rodions Kurucs. Ambos jugadores firmaron una gran actuación tanto en el campo rival como, sobre todo, en el propio.
Concretamente fueron 11 puntos, siete rebotes y seis bloqueos para el jugador guineano, que finalizó el partido con 19 créditos de valoración. Dos puntos más obtuvo el letón, que con 21 de valoración fue el hombre más destacado del Baskonia. 15 puntos y siete rebotes (cinco de ellos en defensa) fueron los registros de la noche para el exjugador del UCAM Murcia.
El partido del conjunto vitoriano en ataque no fue para nada flojo y así lo demuestran los 102 puntos anotados. Un total de seis jugadores (Howard con 15, Diakite con 11, Simmons con 12, Kurucs con 15, TLC con 19 y Forrest con 19) sobrepasaron los dobles dígitos en sus anotaciones.
Sin embargo, el factor que desequilibró la balanza en favor de los locales fue esa defensa rocosa liderada por Diakite y Kurucs que se implantó sobre el parqué del Buesa en los últimos compases del partido.
Una canasta en cinco minutos
No fue tarea sencilla para el equipo de Galbiati contener al Zalgiris con un desatado Sylvain Francisco. El jugador francés fue todo un quebradero de cabeza para el Baskonia durante prácticamente 35 minutos.
Su acierto desde el tiro libre (tres de nueve), sumado a sus constantes y dañinas internadas por la pintura, le alzaron hasta los 30 puntos en el partido cuando aún restaban cinco minutos por jugarse. De hecho, Francisco anotó siete puntos consecutivos en ese momento que dejaron al Baskonia al borde del KO con un marcador de 84-89.
Fue entonces cuando Galbiati introdujo toda la carne en el asador con un quinteto llamado a remontar el partido. Kurucs y Diakite se hicieron fuertes bajo la canasta del Baskonia para frenar la sangría y un tapón del guineano a Ulanovas con el partido empatado a 89 inició el principio del fin para los de Kaunas.
Desde ese momento y hasta acabar el partido, el Zalgiris tan solo pudo volver a anotar una canasta más en el partido. Fueron cinco minutos aciagos para el conjunto lituano que, contrarrestado gracias a un titánico Kurucs en los rebotes defensivos, solo pudo maquillar un sonrojante parcial final de 18-2.
El ala-pívot del Baskonia frustó a sus vecinos bálticos en unos minutos finales donde parecía tener un imán en sus manos mientras Diakite frenaba en seco cualquier internada de un Zalgiris que acabó anulado.