Eguzkilore Abesbatza hace un llamamiento a todas las personas que se animen a participar en un coro, tanto hombres como mujeres. La agrupación aguraindarra busca nuevas voces con las que complementar las ya existentes. Para ello invitan a acercarse a los ensayos que se llevan a cabo semanalmente en la Escuela de Música de la localidad alavesa. Concretamente, la coral se reúne todos los martes de 19.30 a 21.30 horas en el edificio de la calle Zapatari.

Con este tipo de iniciativas, los miembros de Eguzkilore quieren dar a conocer su música y la evolución que ha vivido el grupo durante su dilatada carrera. Desde 1991, el coro ha conseguido formar un conjunto de una veintena de personas de edades comprendidas entre los 21 y 85 años. Tenores sopranos, contraltos y bajos forman una coral homogénea, que inició su andadura bajo la batuta de Inma Arroyo. 

A lo largo de su trayectoria, son incontables los viajes y conciertos organizados por la agrupación, aunque actualmente su participación sobre el escenario se ha reducido considerablemente con el paso de los años. “Ahora tenemos fijos los cuatro conciertos conveniados con el Ayuntamiento de Agurain. El de primavera, el de San Juan, la misa de fiestas y el concierto para los jóvenes de ayer y el concierto de Navidad”, reconocen desde el coro. Además, el pasado año visitaron la localidad de Zurbano para participar en el encuentro de coros de la Llanada con motivo de la celebración de la Lautada Eguna, en Ordoñana, así como diversas actuaciones en Agurain.

La Agrupación Coral Eguzkilore se formó a principios de los años 90 como fruto del empuje e ilusión de la directora Inma Arroyo, apoyada por el Ayuntamiento de Agurain, que supo canalizar la afición musical existente en esta villa, englobando 150 componentes de todas las edades, que se distribuyeron de la siguiente forma: Coral Infantil Txikitxos, Coral Juvenil Txikis y Coral Mixta. Arroyo dirigió la agrupación hasta 1995, siendo el responsable musical desde esa fecha Emilio Ipinza, director asimismo de otras corales de reconocido prestigio. En su haber hay citas como la grabación en 1992 de la canción Aitorren compuesta por Cecilio López de Luzuriaga, varias actuaciones en diferentes ediciones del Araba Euskaraz o viajes.

De Alemania a París

Bajo la dirección de Ipinza la agrupación se mantuvo estable en el número de miembros y fueron infinidad las actuaciones y salidas que realizaron como en 1997 cuando viajaron hasta Alemania para ofrecer diferentes conciertos en Ensingen o Stuttgart o la llevada a cabo a Bazas con motivo del hermanamiento de la localidad con Agurain. La grabación de una misa en euskera en Santa María para ETB en 1998, viajes para ofrecer conciertos en Málaga, Galicia, Jaén, Toledo, Reinosa, Paris en 2004, Jarangilla de la Vera dos años más tarde, Valencia, Madrid o Cartagena, por mencionar algunas son parte de su trayectoria musical.

En 2012 se hizo cargo durante una temporada Cristina Saldias tras 18 años dirigidos por Emilio Ipinza y, un año más tarde, tomó la dirección Mónica Pérez de Heredia, que desde su infancia ha estado ligada a la música coral, como coralista y profesora de técnica vocal así como directora de diversos coros y escolanías. “Cada vez que se incorpora un nuevo director o directora es bueno para el grupo, ya que aporta nuevas ideas y repertorio”, reconocen desde el grupo.

Eguzkilore Abesbatza Eva San Pedro

Con el paso de los años, Eguzkilore ha visto mermado el número de participantes hasta la veintena actuales. “Algunos lo han dejado porque se han hecho mayores o incluso por fallecimiento”, apuntan. Actualmente la coral está formada por seis sopranos, cinco contra altos, tres tenores y cuatro bajos. “Un número muy bueno sería de 25 a 30 personas”, señalan desde la agrupación, al tiempo que animan a los y las aguraindarras a formar parte del grupo.

“Ensayamos sólo un día a la semana. Los martes de 19.30 a 21.30 horas en la escuela de música. No es necesario saber solfeo porque la actual directora nos pone muchas facilidades”, apuntan los miembros del coro. Eguzkilore pretende poseer un repertorio musical lo más variado posible, por lo que trabaja en todas las gamas –folclóricas, música vasca, popular, vasca e incluso internacional–. La línea musical coral ha sido la preparación de un amplio repertorio adaptado al coro , tanto en música de polifonía, folclórica y vasca.

La pandemia del coronavirus paralizó las actuaciones de la agrupación, que recuperó los ensayos y los conciertos en 2021 bajo la dirección de la eslovena Tjasa Ostervuh. “Actualmente nos llegan ofertas de intercambio, pero tenemos que rechazarlas por el número que estamos”, apuntan los miembros del grupo, al tiempo que señalan que “para participar no hace falta tener un gran voz”. “En coro todo suena bien. Si el número sigue descendiendo, el grupo acabará desapareciendo y sería una pena”, concluyen. Para participar solo hay que acercarse a los ensayos, hablar con los miembros o a través de las redes sociales de la agrupación.