El Kosner Baskonia se medirá al Barcelona o a La Laguna Tenerife en los cuartos de final de la Copa del Rey que se disputará entre los días 19 y 22 de febrero en Valencia. Así se ha decidido en el sorteo que ha tenido lugar este lunes en el Teatre Martin i Soler - Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia y en el que Víctor Claver y David Ferrer han ejercido como manos inocentes.

Ha sido un sorteo inédito, ya que el conjunto gasteiztarra compartía papeleta en dos bolas con el UCAM Murcia debido a que aún tiene un encuentro pendiente de la primera vuelta, que se disputará el próximo 8 de febrero en cancha del Gran Canaria.

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Si los alaveses se imponen en dicho compromiso quedarán encuadrados en el lugar del cuadro correspondiente a la bola de cabeza de serie, emparejada con La Laguna Tenerife, mientras que si caen derrotados se enfrentarán al todopoderoso Barcelona.

La única certeza de momento, por lo tanto, es que el Baskonia disputará su compromiso de cuartos de final el viernes 20 de febrero, ya que las dos bolas en las que ha caído van por el mismo lado del cuadro.

Concretamente, en caso de victoria ante el Dreamland Gran Canaria se enfrentaría a La Laguna Tenerife ese día a las 18.00 horas. Si el choque pendiente se resuelve con derrota, por el contrario, jugaría a las 21.00 horas contra el Barça.

En caso de superar su eliminatoria, los gasteiztarras disputarían la semifinal el sábado a las 21.00 horas contra el ganador del Barcelona-UCAM Murcia o el UCAM Murcia-La Laguna Tenerife en función de dónde quede encuadrado el Baskonia tras el duelo aplazado. La gran final está programada para el domingo 22 de febrero a las 19.00 horas.

En cuanto al otro lado del cuadro, el Valencia Basket y el Joventut de Badalona serán los equipos encargados de disputar el encuentro inaugural del torneo el jueves 19 de febrero a las 18.00 horas.

El ganador de dicho cruce se enfrentará el sábado a las 18.00 horas a quien se imponga en el enfrentamiento entre el Real Madrid y el Unicaja, duelo que se disputará el jueves a partir de las 21.00 horas. El conjunto merengue, al haber finalizado como líder la primera vuelta de la ACB, contaba con la ventaja de asegurarse jugar el jueves y disfrutar así de más tiempo de descanso.

Dos huesos duros de roer

No cabe duda de que, una vez conocidos sus posibles rivales, el Baskonia hará todo lo que esté en su mano para conseguir la victoria el 8 de febrero a partir de las 18.00 horas contra el Gran Canaria, ya que, además de ser importante de cara al play off más adelante, le permitiría evitar al Barcelona, uno de los cocos del torneo, en la primera ronda.

El conjunto gasteiztarra ha caído contra el conjunto culé en sus dos enfrentamientos de este curso en el Palau Blaugrana, (91-83 y 134-124), si bien es cierto que en el segundo llevó al límite a los locales con tres prórrogas y dejó escapar la victoria por algunos errores evitables.

Sin embargo, el Barça ha crecido mucho desde la llegada de Xavi Pascual, compite mucho mejor y acumulaba diez victorias consecutivas en la ACB hasta que cayó el pasado domingo, por 82-89 ante precisamente el otro posible rival de los alaveses, La Laguna Tenerife.

Eso demuestra, por lo tanto, que en caso de ser cabeza de serie el camino tampoco será ni mucho menos fácil para los vitorianos, ya que enfrente tendrían a un equipo mucho más experimentado en este torneo y muy trabajado tácticamente, algo que ya les jugó una mala pasada en su última participación copera contra el Joventut de Badalona.

El Baskonia ya se impuso a los canarios en el Buesa Arena a principios de temporada por 89-79, pero el conjunto liderado por el exbaskonista Huertas y Shermadini con la aportación de Scrubb, Giedraitis, Fran Guerra, Jaime Fernández o Doornekamp siempre exige el máximo de sus rivales bajo la dirección de un apasionado de la táctica como Txus Vidorreta.

Este fin de semana, de hecho, ambos equipos tendrán una primera toma de contacto el domingo a las 18.00 horas en Tenerife para abrir la segunda vuelta de la liga que permitirá valorar el momento por el que pasa cada uno. Eso sí, poco o nada se parece un encuentro de fase regular liguera a uno de Copa del Rey, donde el ambiente que rodea el evento y la presión de las eliminatorias a un sólo partido juegan un papel decisivo.