Historia de la Copa

Persiguiendo la séptima

El Baskonia quiere reencontrarse con la gloria en un torneo que le ha dado la espalda tras ser su predilecto

11.02.2021 | 00:55
MADRID'09Una final de infarto. El último título copero del Baskonia, de nuevo con Dusko Ivanovic en el banquillo, se celebró en Madrid en el año 2009 en una final de infarto que decidió la calidad de Pete Mickeal.

Vitoria – La primera década del milenio convirtió al Baskonia en el gran dominador de la Copa del Rey y en ese periplo amasó cuatro de los seis títulos que adornan sus vitrinas en su competición predilecta, pero desde que alzase en Madrid en 2009 el sexto de sus entorchados el club vitoriano se metió en un túnel de oscuridad del que pretende salir en esta extraña edición que regresa a la capital estatal y que estará marcada por la ausencia de aficionados.

Más allá de que las vitrinas no se hayan vuelto a abrir para dar cabida a nuevos títulos coperos –seis para el Real Madrid y cinco para el Barcelona suponen el reparto desde 2009–, lo realmente llamativo es que el conjunto azulgrana no se haya colado ni siquiera en una final –el equipo madridista acumula en este período diez presencias en el partido por el título por ocho de los culés, mientras que Valencia en dos ocasiones, Gran Canaria y Unicaja son los otros tres clubes que han desafiado mínimamente la hegemonía de los dos grandes en los últimos años– cuando hace no tanto era un protagonista habitual.

Aunque para extraño de verdad, que incluso en un par de ocasiones, la última precisamente hace un año, se haya perdido este torneo que va imprimido a fuego en su carácter y al que como equipo y como club ha dotado de una magia especial. Con Dusko Ivanovic en el banquillo, y solo a los hechos más recientes hay que remitirse, el sueño de la séptima podría convertirse en realidad el domingo.

La Copa en su formato actual no se entiende sin el Baskonia. Ni, sobre todo, sin esa afición a la que las calles de Madrid y su hostelería echarán en falta. El engrandecimiento del torneo hasta convertirse en un referente del baloncesto mundial viene marcado en gran parte por esa fiesta anual que los seguidores vitorianos montan allá donde se celebre. No habrá público en las gradas, pero sí un equipo que tiene como objetivo desterrar la historia reciente y rememorar los días grandiosos del club, como ya hizo el pasado mes de junio en la fase final de la Liga ACB.

Y es que, tras sentar cátedra en la década de los noventa con su primera presencia en una final en Sevilla'94, su primer título en Granada'95 y el segundo en Valencia'99, el Baskonia se convirtió en el gran dominador del torneo ya entrado el Siglo XXI. Campeón en 2002 en Vitoria, en 2004 en Sevilla, en 2006 en Madrid y de nuevo en la capital en 2009 y finalista en Valencia'03 y en Vitoria'08. Cuatro títulos y otras dos finales en un período de ocho años que resultó glorioso y que nadie podía augurar que daría paso al desierto que el club atraviesa en estos momentos.

Desde 2009, las semifinales, alcanzadas en cinco ocasiones –tres derrotas ante el Barcelona y otras dos frente al Real Madrid–, son el techo de un equipo que en este periplo ha vivido dos eliminaciones en cuartos y, lo peor de todo, dos temporadas (2014-15 y 2019-20) en las que ni siquiera consiguió el billete copero. Lejos, muy lejos de los años de gloria. Esos seis títulos que esperan ahora a su séptimo acompañante.

Granada'95 El Taugrés de Manel Comas había alcanzado su primera final copera en Sevilla en 1994, un gran torneo que concluyó con derrota ante el Barcelona. El Baskonia se convirtió en especialista en torneos de eliminatorias –ahí están sus tres finales consecutivas de la Recopa, con el título de 1996– y en Granada'95 alzó su primer gran trofeo. Como este año, el rival en cuartos fue el Joventut, al que se superó (89-96) antes de afrontar una semifinal ante el Real Madrid en la que el trabajo de Radunovic para frenar a Sabonis, desquiciado, fue determinante en el triunfo baskonista (79-86). En la final esperaba el Amway Zaragoza y el Taugrés se puso por delante desde muy pronto para manejar el marcador y sobreponerse a los intentos de remontada de los maños gracias a un sensacional trabajo en la zona. Pablo Laso, MVP del torneo, alzaba al lado de los Perasovic, Rivas, Nicola o Kenny Green el primer gran título.

Valencia'99
Tras ser subcampeón de la Liga ACB, el equipo de Scariolo, que debutaba en la Euroliga, no deslumbraba como la anterior campaña. Pese a ello, en Valencia repitió el camino de 1995 hasta la final, eliminando al Joventut en cuartos (76-73) y al Real Madrid en semifinales (74-78). En la final esperaba el Caja San Fernando y los sevillanos dominaron durante muchos minutos ante un TAU Cerámica atascado en su juego e incapaz de correr. Cuando Bennett, a la postre MVP, pudo desplegar su electricidad –mítico su mate sobre Mike Smith–, los baskonistas remontaron hasta hacerse con su segundo título, con los Beric, Espil, Bonner o Rusconi como protagonistas.

Vitoria'02
El torneo regresaba al Buesa Arena tras la mala experiencia del TAU en 2000, donde cayó a las primeras de cambio. Vitoria vivió una de las ediciones más emocionantes, con el premio final para el equipo de Dusko Ivanovic que vivió al filo cada una de sus eliminatorias. La serie se abrió de nuevo superando al Joventut con un tiro final de Scola (74-72), mientras que en las semifinales se firmó una remontada antológica en el último cuarto para superar al Unicaja (83-72). El Barcelona esperaba en una final dramática, en la que el Baskonia consiguió sobrevivir al talento de Jasikevicius para llevarse el triunfo (85-83) con una canasta final de Bennett que coronaba a los Scola, Nocioni, Oberto, Corchiani, Foirest, Vidal y Tomasevic.

Sevilla'04
El TAU de Ivanovic se presentaba en Sevilla como gran dominador de la ACB, asentado sobre un quinteto formado por Calderón, Macijauskas, Nocioni, Scola y David y con Prigioni ejerciendo de sexto hombre y Splitter, Vidal, Betts y Gabini de relevos de lujo. Tras superar el Estudiantes (89-83) y exhibirse ante el Caja San Fernando (63-88), la final ante el Joventut de Rudy Fernández requirió de una remontada final (81-77) con la única nota amarga de que ni Scola ni Nocioni recibiesen un MVP completamente merecido.

Madrid'06
La mayor exhibición que se ha vivido en una Copa la protagonizó el TAU de Velimir Perasovic en Madrid'06, un torneo en el que estuvo los 120 minutos por delante de sus rivales en el marcador. El camino hacia la final fue idéntico al de 1995 y 1998, aplastando al Joventut (92-72) y superando con claridad al Real Madrid (75-87) antes de una final contra el Valencia. El Baskonia barrió a su rival en el primer cuarto (29-8) y fue capaz luego de manejar esa ventaja con un Prigioni sensacional en la batuta –MVP con 15 asistencias en la final– para comandar hacia el título (80-85) a los Scola, Splitter, Rakocevic, Erdogan, Hansen, Vidal y Jacobsen.

Madrid'09
Dusko Ivanovic estaba de regreso al banquillo de un TAU al que guiaría a su sexto y último entorchado copero. Con una plantilla cuya base había ganado la anterior Liga ACB y perdido la final de Copa ante el Joventut, el TAU de Splitter se aferró a su estrella y a una enorme defensa para deshacerse del Valencia en cuartos (82-66) y también del Barcelona en semifinales (90-77). La final contra el Unicaja esuna de las más bonitas de la historia del torneo, con Mickeal echándose al equipo a las espaldas en la prórroga para firmar la canasta ganadora y la rúbrica con un tapón a Berni que sirvió para que el Baskonia de los Prigioni, Rakocevic, Vidal, Teletovic (MVP) o San Emeterio campeonase por sexta vez.

Granada'95
El primer título. El Taugrés de Manel Comas había llegado a la final en 1994 por primera vez en su historia y al segundo intentó logró el título copero, el que en esos momentos era su mayor hito histórico. Con Pablo Laso a los mandos del equipo, los Perasovic, Nicola, Green y Rivas hicieron vibrar a la afición baskonista.

Valencia'99
La confirmación. El TAU de Scariolo había sido subcampeón liguero la campaña anterior y debutaba en la Euroliga; sin regularidad en ninguno de los dos torneos, en la Copa se presentó lejos de ser favorito, pero la explosión de Bennett (MVP), la efectividad de Beric y la contundencia en las zonas de Bonner y Rusconi amarraron el segundo título.

Vitoria'02
Explosión en Vitoria. Una edición sensacional en el Buesa Arena, con el TAU conquistando su tercer título en una serie de tres partidos al límite y en los que el equipo de Ivanovic tuvo que remontar ante Joventut y Unicaja antes de la final contra el Barcelona. Un partido para el recuerdo, con Bennett ejerciendo de ejecutor y Tomasevic de MVP.

Sevilla'04
La rúbrica del dominador. El TAU se había convertido por méritos propios ya en un grande de la competición estatal y su nombre figuraba por aquel entonces entre el de los aspirantes incluso en la Euroliga y la edición de Sevilla en 2004 no hizo sino confirmar esa aureola de equipo poderoso. Con Scola y Nocioni en plenitud –que el MVP no recayese en ninguno de los dos sigue siendo hoy algo inexplicable–, el conjunto de Ivanovic rubricó esa condición de conjunto hecho para dominar en los grandes momentos de la temporada.

Madrid'06
Un dominio de 120 minutos. El TAU de Perasovic firmó una gesta irrepetible en 2006, pues, más allá de conquistar su quinto entorchado, lo hizo dominando el torneo de principio a fin. No en vano, salvo los empates propios del comienzo de cada uno de los tres encuentros, fue por delante en el marcador durante los 120 minutos disputados. El punto culminante llegó en el primer cuarto de la final, en la que el Baskonia pasó por encima de Valencia (29-8) comandado por un Prigioni excepcional que fue el MVP del torneo.

Madrid'09
Una final de infarto. El último título copero del Baskonia, de nuevo con Dusko Ivanovic en el banquillo, se celebró en Madrid en el año 2009 en una final de infarto que decidió la calidad de Pete Mickeal. Tras dejar por el camino a Valencia y Barcelona con sendas exhibiciones defensivas, el duelo por el trofeo contra el Unicaja fue un partido trepidante, pleno de alternativas y de acciones brillantes que se acabó resolviendo en una prórroga que tuvo a Mickeal como gran protagonista, con canasta y tapón para atar el título.