"Si la cosa empeora, tenemos un plan B", afirma Bertomeu

el ceo de la eruoliga apuesta por una burbuja si la pandemia impide el desarrollo normal del torneo

30.09.2020 | 00:12
Bertomeu y Querejeta se funden en un abrazo durante la presentación de la 'Final Four' de 2019 en Vitoria. Foto: Alex Larretxi

vitoria – Jordi Bertomeu tiene claro que el título de la Euroliga no puede volver a quedar desierto tras la dolorosa cancelación registrada la pasada temporada a causa del coronavirus. La máxima competición continental vive mañana su pistoletazo de salida en medio de un mar de incógnitas. Sus rectores han diseñado un riguroso plan anticovid con el fin de hacer frente a los problemas derivados de la pandemia, pero nada garantiza su desarrollo normal teniendo en cuenta que hay equipos de 10 países distintos y en cada uno de ellos no están implantadas las mismas restricciones a la hora de combatir la emergencia sanitaria.

Si la suspensión de partidos o la reubicación de los mismos en ciudades neutrales comienzan a ser una tónica en el futuro, Bertomeu dejó caer que será necesario activar un plan B. La única solución en ese caso pasaría por seguir los mismos pasos que la ACB para la resolución de la pasada campaña con un torneo exprés y concentrar todos los encuentros en una sede fija. Es decir, la conocida ya como burbuja.

"Sabemos que habrá dificultades durante la temporada y veremos cambios de última hora. Habrá partidos que se jugarán en otro país, reasignaciones de árbitros€ Si las cosas empeoran y tenemos que parar, como pasó en marzo, volveríamos a nuestro plan de mayo. Todo estaba listo, el único problema era que tres o cuatro equipos no podían salir de sus países. Por eso no hubo burbuja. Pero teníamos toda la logística preparada, al igual que ahora", reconoció Bertomeu, que de paso instó a los clubes a fletar los costosos vuelos chárter con el fin de no aumentar los riesgos de contagio.

También abordó otros aspectos de candente actualidad como el hecho de que once de los 18 participantes vayan a arrancar esta edición de la Euroliga sin el apoyo de su público en casa. "Sabemos que los clubes ganan mucho dinero con la venta de entradas, por lo que la ausencia de la afición sigue siendo un reto. En algunos países habrá gente en las gradas, en pequeñas cantidades obviamente, pero eso no depende de nosotros sino de los gobiernos", quiso aclarar un Bertomeu consciente del difícil momento financiero por el que atraviesan gran parte de los asociados.

Por último, el CEO de la Euroliga confirmó que a corto plazo está descartado un posible aumento de equipos y que "el siguiente paso será aceptar dos licencias más permanentes para el Asvel y el Bayern". A su juicio, tanto el proyecto francés como el alemán son lo suficientemente solventes en el plano financiero como para que se sumen a la extensa nómina de privilegiados, entre ellos el TD Systems Baskonia, con una plaza para competir prácticamente de por vida en la máxima competición continental.

Randolph, Taylor y Llull. Baskonia y Real Madrid ya velan armas para el bautismo continental de pasado mañana en el Buesa Arena. Si en las filas alavesas Vildoza está recuperado de las molestias estomacales que le impidieron acabar el último duelo ante el Estudiantes y Zoran Dragic no llegará a tiempo de reaparecer por culpa del edema en la musculatura isquiotibial de su pierna izquierda, Pablo Laso también tiene su correspondiente cuota de problemas. El técnico vitoriano ha sufrido las bajas de Anthony Randolph, Jeff Taylor y Sergio Llull en los últimos compromisos. En principio, el base-escolta balear será de la partida en Vitoria tras dejar atrás un pequeño esguince de tobillo, pero el concurso del 'cuatro' americano (molestias en la rodilla) y del alero sueco (rotura de fibras) sí se encuentra seriamente en entredicho.

varios jugadores, entre algodones

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