Dos águilas de Bonelli confirman su apareamiento en la Montaña Alavesa

Soraia y Leo, liberadas en Antoñana, vuelan juntas desde el pasado mes de marzo y ya están preparando sus nidos

10.01.2021 | 00:38
La Diputación, encabezada por Ramiro González, ha dado un especial impulso a la recuperación del águila.

Antoñana – Dos de las águilas de Bonelli, o águilas perdiceras (Aquila fasciata), puestas en libertad en el Territorio de Álava, en la zona de Montaña Alavesa, llevan ya tiempo formando pareja y podrían reproducirse en breve, ya que han ido preparando varios nidos en diversas partes de la zona de Antoñana.

Según el seguimiento que vienen realizando dos vecinos de esa localidad, Paz Azkona y Carmelo Fernández, y que trasladan a través del boletín de la junta administrativa, "desde que en el otoño de 2018 los dos juveniles (Soraia y Leo) iniciaron sendos viajes dispersivos que los llevaron al Alentejo y al estuario del Tajo, en Portugal, hemos estado esperando pacientemente que su fuerte instinto filopátrico les hiciera regresar a nuestra tierra para reproducirse. Por fin, a principios de primavera, Soraia y Leo retornaron a Montaña Alavesa y volvieron a encontrarse en su tierra natal, donde habían sido liberadas, y que reconocieron como propia".

Una vez allí, según han comprobado estos vecinos, "desde que se reencontraron en marzo de 2020 las dos águilas subadultas se gustaron y se compenetraron". "A lo largo de esta temporada, Leo y Soraia han ido reforzando sus lazos y haciéndose cada vez más fuertes y seguras en su territorio". "En estos momentos, la pareja tiene un comportamiento plenamente territorial: juntas defienden el territorio, sus movimientos parecen sincronizados, copulan con frecuencia para reforzar sus lazos maritales, y ya tienen preparados un par de nidos que defienden a ultranza y que, casi con seguridad, utilizarán esta próxima primavera". De ser así "a comienzos del próximo verano podremos disfrutar de los vuelos de nuestra pareja y de sus pollitos alaveses", los primeros en decenas de años.

Lenta recuperación Las pioneras de los intentos por reintroducir el águila de Bonelli en Álava fueron una hembra (Arrás, que fue rebautizada como Soila) nacida el 25 de abril en Saint-Denis-du-Payré (Francia); y un macho (Zuheros, renombrado como Oteo), nacido el 26 de abril en el Centro de Recuperación y Cría de Saint Felicien, también en el país vecino. Soila fue encontrada muerta en Hereña, a 42 kilómetros del territorio natal de Kanpezu, donde llevaba 22 meses territorializada, y Oteo tuvo una muerte temprana: se electrocutó en un tendido eléctrico en Málaga, a las pocas semanas de haber comenzado a volar, en 2015, a donde se había desplazado persiguiendo presas.

En 2016, Istora y Corres se convirtieron en los dos nuevos vecinos de Montaña Alavesa. Pero también hubo mala suerte: Istora fue atrapada por un zorro y Corres colisionó con una línea eléctrica en el alto Aragón, en Boquiñerri, a donde había volado.

Al año siguiente, 2017, Iber y Gobera (que llegó con el nombre de Untzo) fueron liberadas el 5 de junio en la zona de Antoñana procedentes una del Grupo de Recuperación de Fauna de Madrid (GREFA) y la otra desde un nido andaluz de las Alpujarras (Granada), cedida para ser liberada en Álava. Iber según saltó del nido, se puso a volar y apareció en el aeropuerto de Hondarribia, donde hay un cetrero. Desde que llegó la tuvieron controlada y así pudieron comprobar que tenía un ala muy lesionada, por lo que fue atrapada para su curación. Gobera se quedó en la zona de Martioda.

En 2018 se soltaron seis pollos en Álava: Iber (tras su recuperación), Izki, Soraia, Ega, Ioar y Leo (todos los nombres, salvo Soraia, son nombres alaveses con referencias toponímicas a la Montaña Alavesa). Durante todo este tiempo, están siendo radioseguidos mediante localización GPS. En un principio, y como es habitual en esta especie, han realizado la dispersión juvenil: Iber fue a Iparralde; Soraia y Leo volaron a dos zonas diferentes de Portugal; y Ega y Ioar se están moviendo entre Zaragoza, Navarra y La Rioja. Izki era el más asentado en la Montaña Alavesa, pero por un problema en un ala tuvo fue en el centro de recuperación de fauna de Álava y posteriormente liberado en Antoñana.

Nuevas localizaciones Buscando nuevas zonas para reintroducir estas aves, la Diputación Foral de Álava reintrodujo en mayo del año pasado cinco pollos y una adulta de águila de Bonelli en Rioja Alavesa. Dos de ellos habían sido criados en cautividad en Francia, otro en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Madrid y dos habían sido recogidos de nidos naturales en Andalucía. Asimismo, se soltó una hembra adulta, rehabilitada también en GREFA. De esta manera Biasteri, Hechicera, Mahastian, Argia, Berberana e Ilargi se convirtieron durante la pandemia en nuevos vecinos de Rioja Alavesa tras ser liberados en la explanada de Huerta Vieja, en Laguardia, un espacio ideal entre viñedos y con la decoración de fondo de Sierra Cantabria. Allí se hicieron las fotos de rigor y fueron trasladados hasta un discreto lugar de la sierra para su adaptación y control hasta que inicien sus viajes.

Empeño foral La iniciativa de la suelta de las águilas la ha llevado el Departamento de Biodiversidad de la Diputación, con el apoyo de ayuntamientos, juntas administrativas y vecinos y cuenta con el respaldo del departamento de Gestión Ambiental de Navarra, la Comunidad de Madrid, la Junta de Andalucía, el Consorci per la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB), el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) y la Ligue pour la Protection des Oiseaux (LPO), que trabajan juntos.

El águila de Bonelli es un ave rapaz amenazada y prioritaria en Europa. La península ibérica alberga más del 80% de su población europea. En cuatro décadas, su declive en el norte peninsular ha superado el 75%. Por ello, desde hace años se toman medidas activas de conservación, no sólo desde la Diputación Foral de Álava, si no también desde las instituciones en cuyo territorio tiene presencia la especie. Así, Álava comparte este proyecto europeo con Navarra, Madrid, Mallorca, Francia e Italia. Y en el caso de Montaña Alavesa ha supuesto un éxito, a pesar del largo proceso y las pérdidas que ha habido.

Si todo va bien, la pareja podría tener descendencia en primavera, que sería los primeros polluelos alaveses en muchos años

La Diputación lleva tiempo intentando que la especie se reintroduzca en el territorio y también en Rioja Alavesa se han soltado aves