El covid reinventa empresas que luchan por su nicho de mercado implicándose en la pandemia

Bsafe compagina en su planta de Jundiz la fabricación de implementos para maquinaria de obra con la producción de mascarillas

16.11.2020 | 00:40
Beatriz muestra uno de los modelos de mascarilla de Bsafe apoyada en un Ritter, implemento para excavadoras. Foto: Alex Larretxi

vitoria – Ya sea por compromiso y responsabilidad social, ya sea por visión de negocio, la pandemia del coronavirus ha hecho que algunas empresas alavesas, como Bsafe y Optimus 3D, se reinventen y diversifiquen su producción, al tiempo que ponen su granito de arena implicándose en la lucha contra el covid.

La primera combina en su planta de Jundiz la producción de implementos para máquinas excavadoras con la fabricación de mascarillas. "Toda una experiencia y un aprendizaje", señala la gerente, Beatriz Díaz Ruiz de Arbulo.

La startup del Parque Tecnológico de Álava referente en fabricación aditiva pone ahora el foco en el sector de la salud a la espera de que la aeronáutica, su pilar hasta ahora, se recupere del azote de la crisis. "Aunque no estábamos tan lejos del sector de la salud como otras empresas, también hemos tenido que aprender y reinventarnos", sostiene Fernando Ohárriz, socio fundador.

La idea de compaginar la fabricación de implementos para maquinaria de grandes dimensiones con la producción de mascarillas higiénicas surgió con la llegada del virus en marzo. Nació fruto del "compromiso social y de la responsabilidad con nuestros propios empleados", explica la gerente de la planta de Jundiz, al frente de una plantilla de 85 personas. Pero también surgió porque creían que la demanda de máquinas para obra pública iba a caer y les iba a afectar, si bien es cierto que, después, comprobaron que no fue para tanto, gracias a que los pedidos se han mantenido en el mercado internacional. "Preveíamos una ralentización, pero ha sido más leve de lo que parecía", apunta.

Dicho y hecho. En abril se lanzaron a la aventura y, a día de hoy, son la única firma alavesa que produce mascarillas. Comercializa 140.000 unidades diarias, si bien la cadena tiene capacidad para duplicar dicha producción. Sin embargo, su compromiso social le ha llevado a introducir su producto en el mercado únicamente a través del comercio local, tienda a tienda, establecimiento a establecimiento, lo que hace más costoso el proceso de adentrarse. "La asociación Gasteiz On nos ha abierto alguna puerta, pero nos lo peleamos comercio a comercio, visitando los que están bien ubicados y tienen clientes", indica Beatriz.

Así han logrado establecerse ya en sesenta puntos de venta de Vitoria, desde farmacias, tiendas de alimentación y de ropa hasta cafeterías. Continúan su fase de expansión por Gipuzkoa y Bizkaia y también venden a nivel nacional. "Cuesta meterse en el mercado; quizá también porque nuestra apuesta ha sido por el pequeño comercio local y éste es un proceso más lento, pero vamos a llegar lejos", asegura la gerente de Bsafe.

Con puntos de venta en tiendas de pequeño tamaño y un centenar de empresas del entorno, más otras a nivel nacional, como clientes, la marca ya ha añadido a su producción inicial las mascarillas quirúrgicas que en un plazo aproximado de dos meses estarán disponibles en el mercado, ya que sólo les falta la validación de la agencia del medicamento. De momento, comercializan mascarillas para adultos y niños, perfectamente homologadas y con una eficacia de filtración bacteriana del 99%. Dentro de los modelos existentes, novedosa es la mascarilla Bsafe Dynamic, ya que se puede colgar al cuello gracias a sus tres cuerdas. Está pensada para una mayor comodidad del usuario en situaciones tan cotidianas como comer o beber, limpiarse la nariz o conducir. La tercera cuerda evita dejar la mascarilla sobre alguna superficie que comprometa su higiene. "Una apuesta por la innovación industrial al servicio de la salud", subraya la gerente.

minuto cero Llegar a este exitoso punto tampoco ha sido un camino de rosas. "Hemos tenido que aprender todos mucho", constata. Recuerda Beatriz que el primer obstáculo se les presentó al minuto cero de iniciar el proceso de innovación. "No encontrábamos maquinaria en España y tuvimos que comprar las máquinas en China, y pagarlas por adelantado, lo que supuso una fuerte inversión". Pero cuando nos llegaron las máquinas, no tenían la capacidad de producir mascarillas que nos habían dicho y hubo que cambiar piezas, ajustarlas y, en definitiva, reinventarlas", explica. "Menos mal que tenemos un equipo de mantenimiento, que se metió de lleno en la sección de mascarillas y no cesó en su empeño hasta conseguir que funcionaran de forma óptima", subraya.

Ya con las máquinas en la planta de Jundiz, tocó aprender cómo se fabrica una mascarilla. "Nos adaptamos a marchas forzadas porque la necesidad estaba ahí". Recuerda que en la primera ola de la pandemia había escasez de material sanitario, urgía fabricar. Sin embargo, "teníamos la certeza de que en el momento en que comenzáramos la producción, la mercancía iba a tener salida en el mercado", indica. "Una experiencia en todos los sentidos", apunta la gerente.

El proceso de fabricación consiste básicamente en introducir en una máquina automática las tres capas de material que componen la mascarilla (exterior, interior y filtro). A continuación, mediante ultrasonidos se realiza un proceso de soldadura y se incorpora el alambre nasal y las cuerdas que van a las orejas. Se comprueban una a una y, finalmente, pasan al proceso de etiquetado y empaquetado.

Independientemente de los dientes de sierra que en cada momento presente el virus, en Bsafe tienen claro que las mascarillas "nos van a acompañar durante mucho tiempo". Por ello seguirán fabricándolas en su planta de Jundiz e ideando nuevos prototipos. "Mantendremos la producción independientemente de la gravedad de la situación, ya que podemos ajustar la producción y, si es necesario, se puede aumentar o disminuir el ritmo de fabricación, ya que disponemos de siete líneas de producción, aunque ahora están a pleno rendimiento cinco", puntualiza la gerente.

Asegura que han ajustado el precio a los gastos de producción para ofrecer un producto incluso por debajo de los costes marcados por la administración. De ahí que aplauda la bajada del IVA de las mascarillas anunciada por el Gobierno central. "Estamos seguros de que hemos logrado un buen producto, así que hay que seguir investigando en buscar de un valor añadido que haga que las mascarillas se ajusten bien a la cara de los usuarios y no sean incómodas puesto que tan necesarias son en la lucha contra la covid", apuesta. "Está claro que nuestro mundo es la mascarilla", asiente, al tiempo que descarta investigar otros productos relacionados con el covid. Seguirán compaginando la fabricación de mascarillas e implementos para excavadoras.

entre aviones y respiradoresLa pandemia del coronavirus también ha provocado un vuelco total en las prioridades de negocio de la empresa Optimus 3D, la startup de Miñano referente en fabricación aditiva, impresión 3D. Pese a que su salto quizá no haya sido tan abismal como el de Bsafe, ya que ellos llevaban años adentrándose en el campo de la salud, el sector sanitario ha ganado terreno en sus instalaciones hasta convertirse en la niña bonita de sus ojos, a la espera de que entren más pedidos de piezas para aeronáutica, automoción y máquina herramienta. "El sector de la salud ha copado toda nuestra inversión de los últimos seis meses, ya que es de los pocos que no está en crisis, sino todo lo contrario, y nos ayuda a compensar las pérdidas en aeronáutica, ya que desde que empezó la pandemia, los pedidos han bajado, digamos de cien a diez", cifra Fernando Ohárriz, socio fundador de Optimus 3D. "Y el resto siguen bastante parados, incluso el mercado está peor ahora que en julio por toda la incertidumbre que rodea la economía", añade.

Esta pyme alavesa de ocho empleados también se ha reinventado en cierta manera adaptando todas sus competencias tecnológicas, volcándose en la biomedicina y aparcando de momento su producción aeronáutica y aeroespacial. "Es cierto que no estábamos tan alejados del mundo de la salud como otras empresas, pero también hemos tenido que superar un periodo de aprendizaje y, se puede decir que, reinventarnos", constata Ohárriz.

Tanto es así que, precisamente a raíz de estos cambios, su futuro a corto plazo está totalmente enfocado hacia el sector sanitario. "Más que acercarnos nosotros a ellos se han acercado ellos a nosotros porque se ha dado cuenta de que no hay que desechar la fabricación aditiva, ya que es muy útil en su campo", se congratula. Una realidad patente, sobre todo durante las primeras semanas de incidencia del covid que no había material en los hospitales para todo el personal sanitario. "Los médicos siempre están muy ocupados en su trabajo y apenas disponen de tiempo para sentarse a investigar con nosotros cómo se pueden mejorar prótesis e implantes que ellos recetan a diario, por ejemplo", señala el socio fundador de la marca. Sin embargo, Optimus 3D logró adaptar y aplicar su tecnología al mercado de la salud involucrándose en la fabricación de piezas para un respirador, en colaboración con Airbus, que incluso llegó a prehomologarse. Después, "todo eso se fue cayendo a medida que la urgencia de material sanitario era menor y a medida que nuevas empresas entraron en el mercado.

Ahora, tras la experiencia vivida al inicio de la pandemia, el foco de su negocio no está puesto en el covid, pese a que sí que estudian la posibilidad de comercializar viseras e, incluso, salva orejas a través de Amazon. Sin embargo, se mantienen en el sector sanitario con fabricación de las férulas para ortopedia que han empezado a introducir en el mercado y que en 2021 esperan hacerlo de forma masiva gracias a que, con visión artificial, van a reducir tanto los tiempos de diseño como de fabricación, y así bajar los costes de producción entre un 50 y 60%. Con estas férulas hechas a medida, de forma personalizada para cada persona, y siempre bajo supervisión médica, los pacientes ganarán en comodidad, sobre todo, quienes sufren una patología crónica porque "si no están cómodos acaban quitándosela", dice el socio fundador de otra de las firmas alavesas que en cierto modo se ha reinventado en la era covid.

"Cuesta meterse en el mercado, quizá porque nuestra apuesta es el pequeño comercio local"

"La mascarilla de tres cuerdas es más cómoda, ya que se puede colgar al cuello"

beatriz díaz rz. de arbulo

Gerente de Bsafe

"Aunque no estábamos tan lejos del sector salud como otras empresas, ha sido todo unaprendizaje"

"Desde que empezó la pandemia, los pedidos en aeronáutica han bajado de cien a diez"

fernando ohárriz

Socio fundador de Optimus 3D