Lo que iba a ser un día de alegría y euforia en el Deportivo Alavés se ha convertido en un día gris una hora antes de comenzar el último partido de Liga ante el Rayo Vallecano.
Con el objetivo de la permanencia cumplido y con la conmemoración de los 25 años de la final de la Copa de la UEFA en Dortmund del año 2001, se esperaba un gran ambiente en las gradas de Mendizorroza. Y así ha sido, al menos durante los cinco primeros minutos del encuentro.
El grupo de animación Iraultza 1921 ha desplegado un enorme tifo en la previa en el que aparecía el once titular de aquella final europea. Y todo ello mientras los protagonistas de hace 25 años iban saltando de uno en uno al césped arropados por el calor de toda la afición babazorra.
A ese tifo le han seguido otros dos más pequeños con los colores del club que han recordado a algunos de los que se desplegaron en su día en Dortmund en la previa de la final.
Cuando los protagonistas de hace 25 años se han retirado y el árbitro ha dado comienzo al partido, la fiesta se ha terminado. Prácticamente a los cinco minutos de choque, Iraultza ha abandonado al completo su grada tras varios cánticos de "Policía, asesina" y "Atxilotuak, askatu".
El grupo que da vida a Mendizorroza los fines de semana se ha retirado de la grada dejando un vacío inesperado y un silencio sepulcral mientras sonaba un runrún en la grada que solo se ha apaciguado con el gol de Toni Martínez.
Incidentes en la previa
El origen del motivo de la protesta de Iraultza se remontó a las 19.30 horas, justo cuando el autobús del Deportivo Alavés se acercaba a los aledaños del Estadio de Mendizorroza. Según ha informado la Ertzaintza en una nota de prensa: "Un grupo de aficionados del club ha tratado de romper el cordón policial que lo escoltaba, comenzando a lanzar botes de humo, bengalas y otros objetos contra los y las agentes".
Este incidente ha sido reprimido por las autoridades y se ha saldado con la detención de "dos hombres de 21 y 32 años de nacionalidad española, que están acusados de sendos delitos de atentado a agentes de la autoridad", según recoge el comunicado de la Ertzaintza.
Las cargas de los cuerpos policiales han desatado el caos entre los aficionados que se encontraban recibiendo al autobús del equipo, con varias familias teniendo que salir a la carrera debido a las represalias. En el momento de la detención, gran parte de la afición ha mostrado su descontento ante la situación entonando los mismos cánticos que se repitieron una vez más dentro del estadio.
De hecho, el propio Alfonso Fernández de Trocóniz ha tenido que mediar en la previa del partido con Iraultza para que la cosa no fuese a mayores fuera del campo. Ya dentro del estadio, tras homenajear a los veteranos de Dortmund, el fútbol ha pasado a un segundo plano.
Un ambiente enrarecido
El grupo de animación ha entonado repetidamente "Iraultza, Iraultza", seguido de cánticos contra la policía y a favor de la liberación de los detenidos. Finalmente, tras el minuto cinco, la grada ha comenzado a vaciarse hasta quedarse totalmente sin público.
Mendizorroza ha vivido el resto del partido sin su mayor aliento y, pese a los intentos de animar por parte de los otros sectores de la grada realizando la ola o encendiendo las linternas de los móviles, el ambiente ha estado enrarecido prácticamente hasta el pitido final por todo lo extradeportivo que ha sucedido durante la previa del encuentro.
Además, la mayor parte del público ha mostrado su disconformidad con lo ocurrido y ha respaldado a Iraultza 1921. Cada vez que la megafonía del estadio ha emitido el mensaje de "Mendizorroza condena todo tipo de violencia", el soberano ha recibido el mensaje con una atronadora pitada.
Buen ambiente hasta el incidente
La jornada para conmemorar el 25º aniversario de la final de Dortmund y celebrar la permanencia había transcurrido con total normalidad y como se esperaba hasta el momento del incidente previo al partido.
Sobre las 12.00 horas del mediodía, se llevó a cabo una charla-coloquio en la sala VIP de Mendizorroza, organizada por Ibai de Iraultza y moderada por Emilio Quílez, con los miembros de aquella histórica plantilla que más tarde serían ovacionados en la previa de Mendizorroza.
Ya por la tarde se instaló junto al estadio una fan zone con juegos y demás actividades para disfrutar en familia junto a los más pequeños. También, sobre las 19.00 horas hubo otro homenaje a los protagonistas de Dortmund con la inauguración de una escultura y placa conmemorativa a aquella final.
Además, también bajo Celedón tal y como lo hizo aquel día en la céntrica plaza de la ciudad teutona. Poco después, fue cuando estalló todo el caos en el momento de la recepción al autobús del equipo.
Tras el pitido final, los jugadores del Alavés realizaron una vuelta de honor agradeciendo a todo el estadio el apoyo brindado en esta temporada. Por último, enfundados con una nueva camiseta conmemorativa, los capitanes dedicaron unas palabras desde el centro del campo.