Día de recuerdos para toda la familia babazorra. El Deportivo Alavés organizó este viernes un encuentro conmemorativo de la histórica final de la Copa de la UEFA disputada en Dortmund entre el conjunto albiazul y el Liverpool. Varios integrantes de aquella inolvidable plantilla volvieron a reunirse años después ante una afición que sigue manteniendo muy viva la memoria de aquel equipo y de aquella gesta.
Óscar Agüero “Pipo”, Ibon Begoña, Hermes Desio, Martín Herrera, Javi Moreno, Óscar Téllez, Dan Eggen, Ivan Tomic y Cosmin Contra acudieron a la tienda oficial del Glorioso para recordar aquella hazaña y compartir un rato con las decenas de aficionados que se acercaron al evento.
La reunión fue impulsada inicialmente por miembros de Iraultza, con la colaboración del propio Óscar Téllez, quienes consideraban necesario organizar un acto de estas características para conmemorar la histórica trayectoria europea del club. El Deportivo Alavés también participó en los últimos detalles de una serie de eventos conmemorativos que ya han comenzado.
La magnitud de aquella gesta quedó reflejada en un detalle significativo. Y es que varios de los aficionados que esperaban autógrafos y fotografías con los exjugadores “ni siquiera habían nacido en aquella época”. Así lo destacó Alfonso Fernández de Trocóniz, presidente del Glorioso, también presente en el acto: “Eso demuestra que es el hito más importante de la historia del Alavés”.
Un recuerdo imborrable que sigue alimentando el deseo de volver a protagonizar una trayectoria europea semejante, con grandes noches europeas regresando a Mendizorroza, aunque, como apuntó el mandatario albiazul, “la próxima vez intentando superar el listón y ganándola”.
Reencuentros emotivos
La jornada también fue muy especial para los exfutbolistas albiazules, muchos de los cuales no coincidían desde hacía años. “Es buenísimo estar todos juntos de nuevo. Volver a vernos después de tanto tiempo impresiona y emociona muchísimo”, aseguró Dan Eggen.
A partir de las 17:30 horas, los jugadores comenzaron a llegar a la tienda mientras los aficionados se acercaban poco a poco al punto de encuentro. Los reencuentros y las conversaciones devolvieron por unas horas las anécdotas y recuerdos de la etapa más gloriosa del Alavés.
No fue hasta la llegada de Cosmin Contra, unos minutos más tarde que el resto de sus compañeros, cuando se completó la reunión. Con todos ya presentes, los exfutbolistas posaron juntos ante la atenta mirada de los aficionados babazorros.
Martín Herrera, guardameta de aquel histórico equipo, también destacó la emoción del momento: “Da muchísima alegría volver a vernos después de tanto tiempo. Estar juntos otra vez hace sentir como si mañana tuviéramos que entrenar o volver a jugar”.
Para algunos, como Ivan Tomic, el encuentro supuso además un regreso muy especial a Vitoria más de dos décadas después. “Hacía más de 20 años que no venía. He pasado por la calle donde vivía y me han venido muchísimos recuerdos. Me he emocionado”, explicó el exfutbolista serbio.
Un recuerdo imborrable
Todos los jugadores coincidían en una misma sensación: el tiempo parece no haber pasado desde aquella inolvidable noche del 16 de mayo de 2001 en Dortmund. Han transcurrido ya 25 años, pero ninguno de ellos ha olvidado un solo detalle de aquella final.
“La verdad es que, si lo piensas fríamente, parece que fue hace apenas un par de años y, sin embargo, ya han pasado 25. Eso demuestra que la vida pasa muy rápido y que hay que intentar disfrutarla al máximo”, reflexionó Javi Moreno, histórico delantero albiazul y autor de 26 goles aquella temporada.
Una sensación compartida también por Óscar Téllez, otros de los defensas capitales para Mané durante aquella temporada. “Visto lo visto, parece que no ha sido tanto tiempo. El 25 aniversario es algo muy importante y se ha conseguido hacer algo serio. Parece que fuera ayer cuando jugábamos todos juntos. No me creo que haya pasado tanto tiempo”.
Como hacían hace tantos años, los jugadores no se fueron de la tienda hasta que los numerosos aficionados albiazules obtuvieron sus respectivas fotoografías y autógrafos de todos los presentes. Un baño de masas habitual en sus días pasados como futbolistas, pero que se repitió 25 años después para conmemorar la histórica trayectoria europea.
Y es que, un cuarto de siglo después, aquella final de Dortmund continúa siendo mucho más que un recuerdo para el alavesismo. La reunión de los protagonistas de aquella histórica aventura europea volvió a demostrar que aquella generación dejó una huella imborrable en Vitoria y en varias generaciones de aficionados que, incluso sin haber vivido aquella noche de 2001, siguen sintiendo como propia la mayor gesta de la historia del Deportivo Alavés.