El Alavés B resolvió su segundo partido consecutivo en casa con idéntico resultado al anterior, una victoria por 2-0 para seguir alimentando la buena racha que ha llevado a los de Molo Casas a sumar trece de los últimos quince puntos en juego.
Tuvo poco trabajo el guionista del duelo ante el filial armero, ya que no solo los guarismos finales fueron los mismos que el partido de una semana atrás sino también un factor clave como la expulsión de un jugador visitante en el primer tiempo. Tras el descanso, el Miniglorias hizo buena la superioridad de efectivos y se valió de la inspiración goleadora de Izei Hernández para sumar tres puntos que lo consolidan en los puestos de play off.
Conscientes que los buenos momentos hay que exprimirlos al máximo, los albiazules entraron al partido con ganas de tomar pronto las riendas del juego. Se hicieron con el balón de inicio y trataron de imprimir al duelo un ritmo al que pronto se sumó el cuadro eibarrés, que llegaba a la José Luis Compañón también en una óptima racha de cuatro jornadas sumando, las dos últimas con sendos empates a cero.
La intensidad del partido en sus primeros veinte minutos se olvidó sin embargo de las áreas, donde solo un remate de Lander Pinillos que se marchó ligeramente desviado llevó peligro a la portería armera. Al paso por el minuto 25 llegó la acción que marcó el devenir del partido. Pese a tener ya una tempranera amarilla por haber cortado con falta una prometedora progresión alavesista, Aitor Larrañaga se excedió en una dura entrada y el colegiado cántabro Vega Portilla no dudó en amonestarlo por segunda vez y mandarlo a la ducha con 65 minutos todavía por delante.
65 minutos en superioridad
Como en el partido la semana anterior ante el Alfaro, el Alavés B volvió a encontrarse en superioridad numérica desde el primer tiempo, si bien para plasmarlo en el marcador hubo que esperar esta vez a la vuelta de vestuarios tras el descanso. Los babazorros apretaron en la recta final de la primera mitad en busca del gol y dispusieron de un par de ocasiones que murieron a manos de Unai Ayala, pero el acierto que no tuvieron antes del intermedio apareció en el primer minuto de la reanudación. La primera triangulación albiazul del segundo tiempo llegó a pies de Izei Hernández, que resolvió a la perfección para mandar el balón a la red.
La ventaja dio tranquilidad al Miniglorias, si bien la mínima diferencia no le permitió bajar la guardia ante un rival que con el paso de los minutos fue amenazando también los dominios de Grego Swiderski pese a jugar con uno menos. Molo Casas, que en el descanso ya había dado entrada a Paco Sanz por Álvaro, buscó frescura mediado el segundo tiempo con las incorporaciones de Iván Garrido y Pablo Goitia, que precedieron la sentencia del partido. Corría el minuto 67 cuando otra buena combinación alavesista volvió a llegar a Izei Hernández, que de nuevo sacó provecho de su incorporación desde la segunda línea para batir a Ayala y amarrar la victoria de su equipo con su particular doblete.
Las entradas de González de Heredia primero y Juanma después completaron el capítulo de cambios del filial alavesista en una fase bisueña del duelo. El Alavés B descontaba los minutos para confirmar el triunfo y el Eibar B supo leerlo para buscar la verticalidad hasta poner a prueba a Grego, que con una excelente intervención a poco del final mantuvo el cero en la portería babazorra por tercer partido consecutivo.
En racha positiva y mucha solidez defensiva afrontará el Miniglorias un compromiso de postín la próxima jornada en Irún, donde visitará al líder Real Unión del que se colocaría a tan solo dos puntos en caso de llevarse los tres puntos del Stadium Gal.