La buena racha del Alavés B parece no tener fin y alcanza ya las doce jornadas consecutivas sumando, las tres últimas resueltas con victoria. La visita al Náxara se saldó también con los tres puntos para el filial babazorro, que al igual que la semana pasada se valió de un gol de Aitor Mañas para apuntarse un triunfo que le apuntala en el segundo puesto de la tabla, ahora ya a menos distancia del líder, un Real Unión seis puntos por encima, que de la sexta posición, la primera que le dejaría fuera del play-off y que los de Molo Casas ven nueve puntos por debajo. Un Real Unión que ayer fue vapuleado en Logroño.

Tenía la visita a La Salera cierto aire de cuenta pendiente para el Miniglorias, toda vez que los riojanos fueron los últimos que derrotaron a los albiazules cuando, hace tres meses, se llevaron la victoria de Ibaia. El propósito de devolver la moneda fue un plus de motivación para los alavesistas, que tuvieron la virtud de no confundir las ganas con la precipitación y supieron madurar el partido como más les convenía. Sin prisas, con paciencia, con una hoja de ruta muy estudiada y con un guion que supo desarrollarse con esmero y oficio, aunque por momentos sin demasiado brillo. Aunque tampoco hizo falta.

Superados los minutos de tanteo los de Molo Casas fueron los primeros en hacerse con las riendas del juego, si bien tener el balón fue una cosa y encontrar resquicios en la tupida defensa de un Náxara que tampoco perdía la ocasión de sacar las uñas en ataque a la mínima que podía. 

El Alavés B creó peligro en la media hora inicial con un disparo cruzado tras una buena acción colectiva y un remate a la salida de un córner, pero ninguna ocasión fue más clara que la que dispusieron los alaveses en el minuto 38, cuando no acertaron a empujar a la red un balón suelto en el área pequeña con el portero ya vendido. Fue un aviso. El fútbol no siempre premia en los primeros compases y quedaba todavía mucho tiempo por delante.

De hecho, no hubo que esperar demasiado, porque solo cinco minutos después el acierto sí acompañó a Aitor Mañas, que recibió en el área y conectó un certero remate que hizo estéril la estirada de Toño Ramírez para poner el 0-1 en el marcador de la Salera y convertirse de nuevo, como ya hizo marcando la pasada semana el 2-1 que completó la remontada ante el Utebo, en el principal nombre propio del triunfo babazorro. Mañas, en racha, volvía a ser providencial para su equipo.

Hasta hacerlo definitivo, los vitorianos tuvieron que aplicarse y no hacer concesiones durante un segundo tiempo en el que ir por delante les permitió cambiar la marcha del partido según les convenía. Leyendo bien cuando acelerar en busca de un segundo gol que no tuvieron lejos en sendas ocasiones de Lander Pinillos y Diego Morcillo, y cuando para el juego para impedir la continuidad de un Náxara que fue subiendo líneas con el paso de los minutos, el Miniglorias mantuvo el partido bajo control con el oportuno concurso de los hombres que dieron relevo a los más desfondados. El mencionado Morcillo y Ander Varona entraron en la primera ventana, Aimar González de Heredia lo hizo en la segunda e Ibon Martínez reforzó la zaga ya en el umbral del tiempo de añadido.

Sin sufrir en exceso pero tampoco sin poder descuidarse ante la mínima diferencia en el marcador, el filial alavesista oyó sonar el pitido final que confirmó una victoria que cierra la cuenta pendiente con el Náxara. Lo que no quiere cerrar el Miniglorias es su racha victoriosa, que tratará de prolongar la próxima jornada en la que recibirá en casa al Basconia.