El futuro de Mendizorroza es uno de los temas que mantiene en vilo a la afición del Deportivo Alavés. Desde que se presentará en 2017, con motivo de la final de Copa, la primera maqueta de reforma del estadio albiazul, no han sido pocas las vueltas que ha dado en círculo la propiedad. Y, actualmente, continúa sin haber consenso ni certezas sobre cómo ni cuál será la próxima casa del club babazorro.
Desde la directiva alavesista, se ha dejado claro en infinidad de ocasiones que tanto la remodelación del estadio del Paseo de Cervantes como la construcción de uno nuevo están sobre la mesa. Se pasa por “un proceso de analizar todas las posibilidades”, siempre “buscando lo mejor” para el Glorioso. Así lo explicó Alfonso Fernández de Trocóniz en su última comparecencia, durante la asamblea de 2025.
Esas palabras, a las que prosiguieron la necesidad de “conseguir un estadio que permita al Alavés recuperar la inversión y crecer”, se han visto ampliadas en este comienzo del 2026, durante el que el presidente babazorro ha concedido una entrevista a 2PlayBook, portal especializado en informaciones económicas dentro del ámbito deportivo. Ahí también reitera la satisfacción por las cuentas.
“Mendizorroza debe ser una fuente adicional de ingresos, no sólo por abonados, sino por todo lo que genera en días de partido y fuera de ellos. Estamos analizando distintas alternativas para optimizarlos. El estadio es municipal, hay un convenio de uso por tres cursos más y la relación con el Ayuntamiento es buena, pero es complejo hacer inversiones en un activo que no es tuyo”, apunta Trocóniz.
Preguntado por si el margen de crecimiento del actual feudo babazorro está agotado, el presidente del Alavés responde de manera afirmativa: “La única forma de crecer por aquí sería subir precios, y no creemos que ese sea el camino. Mendizorroza tiene más de 100 años y necesita una reforma profunda o pensar en un nuevo estadio”. En la línea de lo que manifestó durante la junta de accionistas.