Mendizorroza volvió a ser un escenario frío en el enfrentamiento copero de este miércoles, al igual que lo fue ante el Sevilla. El hecho de que el Deportivo Alavés tuviera la posibilidad de meterse en cuartos de final y que su rival, el Rayo Vallecano, fuera un buen rival para ello no impidió que una parte importante de la afición se quedara en su casa.

Más allá del incómodo horario y la fecha intersemanal –algo inevitable en el torneo del K.O.–, lo que molestó de nuevo fue que el club hiciera pagar a los abonados para vivir in situ el partido. Una decisión habitual en temporadas anteriores y que, en la vigente, también se había tomado para el duelo contra el conjunto hispalense.

¡Búscate en las gradas de Mendizorroza en el Deportivo Alavés - Rayo Vallecano! Jorge Muñoz

Si bien, al realizar el abono, el Alavés siempre deja claro que este solo incluye las 38 jornadas del campeonato liguero, además de otras ventajas más allá de lo estrictamente deportivo, la afición esperaba un gesto por parte de la propiedad albiazul que no llegó. Y la respuesta fue que la asistencia en Mendizorroza se cerrara en 9.956 espectadores.

Empujar al equipo

Aunque la entrada en Mendizorroza volvió a quedarse lejos de las grandes noches, los que acudieron al estadio sí asumieron su papel. Pese al frío, al horario y a la polémica, la hinchada que se dio cita en el coliseo gasteiztarra trató de empujar al equipo desde el primer minuto, consciente de lo que había en juego en una eliminatoria copera.

¡Búscate en las gradas de Mendizorroza en el Deportivo Alavés - Rayo Vallecano! Jorge Muñoz

No fue un ambiente comparable al de otras citas, ni mucho menos, pero tampoco uno pasivo. Hubo ánimo, cánticos y una predisposición clara a acompañar al equipo en los momentos más exigentes del encuentro, especialmente cuando el choque entró en fases de mayor igualdad. La grada, menos poblada de lo habitual, intentó compensar con implicación lo que faltó en número.