Síguenos en redes sociales:

Una primera vuelta de altibajos en el Alavés

Aun mejorando los números de la temporada pasada, el equipo babazorro ha ido de más a menos en cuanto a sensaciones con el paso de las jornadas

Una primera vuelta de altibajos en el AlavésÁrea 11

El Deportivo Alavés cerró el sábado la primera vuelta del campeonato. Lo hizo con derrota, por 3-1, en el feudo de un Villarreal que impuso su calidad tras una buena primera mitad de los babazorros. Hubo una evidente mejora de sensaciones respecto al empate ante el Real Oviedo de la jornada anterior, pero el desenlace fue el mismo que en la mayoría de salidas del curso: vuelta a casa con la buchaca vacía.

Esto último ha hecho que el Glorioso llegue al ecuador de la temporada con 19 puntos en su casillero. Un desempeño ligeramente mejor que el de hace un año a estas alturas (17) y que le permite mantenerse fuera de los puestos de descenso, aunque solo dos créditos por encima del Valencia. Los che, de nuevo en crisis, limitan una zona roja donde también están los ascendidos Levante y Real Oviedo.

Vista la igualdad que hay en la clasificación de LALIGA, con solo siete puntos de diferencia entre el octavo (Athletic) y el citado Valencia, la situación del Alavés no debería ser demasiado preocupante, pues está en el lugar que se espera, pero la actual racha sí que lo es. Que los gasteiztarras solo hayan sumado cuatro de los últimos 24 créditos que han disputado ha empezado a encender algunas alarmas.

En imágenes: El Alavés pierde en el Estadio de La CerámicaManuel Bruque / EFE / AREA 11

28

Parte de la culpa de los recientes y pobres resultados la tiene el desempeño del equipo a domicilio. Seis derrotas consecutivas son las que suma el Glorioso lejos de Mendizorroza, lo cual ningún otro club de Primera ha sufrido esta campaña. Pese a ello, eso es cierto, hay dos visitantes peores: los albiazules han cosechado cuatro puntos; el Valencia, tres; y Osasuna, dos. La victoria en San Mamés pesa mucho.

En consecuencia, lo que está manteniendo al Alavés fuera del descenso es su rendimiento en el Paseo de Cervantes, que es bueno, pero podría haber sido mejor. Aunque los babazorros son el décimo mejor local de la élite (15/30), es innegable que se les han escapado puntos que podrían haberles permitido acabar la primera vuelta con mayor oxígeno. Es el caso de las visitas del Oviedo, Celta o Valencia.

DE MÁS A MENOS EN CUANTO A JUEGO

El bache por el que pasa el equipo se explica, entre otras cosas, por cómo ha evolucionado su juego con el paso de las jornadas. Eduardo Coudet, con más tiempo que la temporada pasada, estableció desde el inicio unas bases muy claras: quería una escuadra protagonista, ofensiva y que no regalara el balón. Todo ello, claro está, sin negociar el esfuerzo sobre el césped, en la línea de la idiosincrasia albiazul.

Y esa idea dio frutos durante bastantes partidos. Ante rivales como el Elche, el Espanyol e, incluso, el Barcelona, el Alavés dio una imagen muy pocas veces vista por la afición albiazul. Clara superioridad en posesión, combinaciones de mucha calidad en la medular y numerosas llegadas al área rival que, eso sí, no se aprovecharon tanto como se debería. La falta de pegada fue el único lastre ahí.

Eduardo Coudet, durante el Villarreal-Alavés en La Cerámica.

Los problemas han llegado cuando, a esa ineficacia de cara a portería, se ha sumado que el equipo se ha vuelto predecible. En las últimas jornadas, salvo en la visita al Villarreal, las ideas con el balón han brillado por su ausencia, derivando en un amasamiento exagerado y estéril, y los errores defensivos se han multiplicado. Solo el mejor Antonio Sivera ha logrado minimizar daños.

ESTADO DE FORMA INDIVIDUAL

En lo anterior, por supuesto, ha tenido que ver el estado de forma de algunos futbolistas, pero también la insistencia del Chacho por apostar por pupilos que no le están dando resultados. El ejemplo más claro es Denis Suárez, muy seguro con el balón, pero incapaz de generar provecho en ataque y cometiendo pérdidas que dejan vendido al equipo.

La insistencia por Carles Aleñá en la banda izquierda o la gestión de minutos en jugadores como Jon Guridi, Ander Guevara o Carlos Protesoni también han dado mucho de qué hablar. Ahora bien, ninguna decisión ha sido más cuestionada que la de restarle protagonismo a Pablo Ibáñez, que está siendo de los mejores babazorros de la temporada.

Pablo Ibáñez trata de parar un remate de Buchanan.

Lo que no ha podido controlar el Chacho son necesidades estructurales como la de colocar a Nahuel Tenaglia de central, cuando de lateral es de lo mejor de Primera División, o la de mantener a Jonny en el once pese a no estar en óptimas condiciones físicas. Demasiado ha hecho el entrenador argentino teniendo en cuenta los contratiempos con los que se ha encontrado.

Revisando el reparto de minutos, los favoritos del técnico alavesista han sido Sivera, Jonny, Tenaglia, Antonio Blanco, Toni Martínez, Ibáñez, Carlos Vicente, Aleñá y Pacheco, todos ellos por encima de los 1.000 minutos. Víctor Parada, Lucas Boyé y Denis completan la lista, estos dos últimos con el curso ya iniciado.

LOS CONTRATIEMPOS

En la línea de lo anterior, el principal percance de la primera vuelta ha sido la sanción a Facundo Garcés. Aunque Jon Pacheco ha ocupado su puesto con garantías, la ausencia del argentino, estandarte en la retaguardia, ha afectado al once titular y al fondo de armario. Desde que la FIFA anunció su castigo, el Alavés solo ha contado con un central natural.

El segundo contratiempo, por motivos disciplinarios, ha tenido como protagonistas a Moussa Diarra y Mariano Díaz, reduciendo aún más el abanico de revulsivos. Desde entonces, el Chacho ha contado con solo 19 futbolistas del primer equipo, cifra que se reduce si se consideran los problemas físicos y jugadores no aprovechados.

Mariano Díaz, en su debut con el Alavés ante el Levante.

En este sentido, lo único que se le podría haber exigido al técnico babazorro es apostar más por la cantera, pues solo Aitor Mañas ha contado realmente. Con jóvenes como Xanet Oláiz o Álvaro García, e incluso Ballestero, Coudet podría haber rotado más, sobre todo con la Copa de por medio.

EL MERCADO INVERNAL

En estas circunstancias, el mercado de invierno será decisivo. No solo para abastecer las zonas más débiles, sino para dar al equipo ese chute de energía que le ha faltado. La savia fresca siempre ayuda a superar los baches, más aún si reemplaza a quienes no aportan y activa al resto.

Ahora bien, para reforzarse con garantías, el Alavés necesitará dar salida a varios futbolistas. Mariano y Diarra están en el disparadero, y encontrar una solución al caso Maras también es conveniente. Además, el club deberá decidir el futuro de Protesoni y Guridi: renovar, vender o asumir su marcha libre.

Jon Guridi presiona a Marcos Alonso en el último Alavés-Celta.

Hasta el momento, en el apartado de entradas, el nombre que más fuerza ha tomado es el de Kevin Zenón, de Boca Júnior, que podría llegar cedido para reforzar la banda izquierda. Aún no hay acuerdo sobre la opción de compra, y mirar a la categoría de plata vuelve a ser una vía habitual para el Glorioso en invierno.