El alavesismo toma las calles de Cádiz
Cadistas y alavesistas dan muestra durante toda la jornada de la excelente sintonía entre ambas aficiones
Cuando se viaja desde Vitoria a una ciudad como Cádiz a mediados de agosto con buen clima y un aliciente como es disfrutar de un Cádiz-Alavés, el resultado es lo de menos. Así lo deben pensar los gasteiztarras que vivirán el encuentro en directo, pero que durante todo el día están disfrutando de una jornada festiva y de hermanamiento entre aficiones que seguro que deja un fantástico recuerdo en su memoria.
Varios centenares de seguidores albiazules –el club repartió 398 entradas en la grada visitante pero muchos consiguieron localidades en taquilla o intercambiando abonos con los aficionados del Cádiz– están tiñendo las calles de la ciudad andaluza de azul y blanco mezclado con el inconfundible amarillo del conjunto local. Como viene siendo habitual en los últimos años, el conjunto gasteiztarra estará bien arropado desde la grada, excepto durante los tres minutos en los que tiene previsto dar la espalda al campo en señal de protesta por los tres partidos programados en lunes en las tres primeras jornadas.
Desde las primeras horas de la mañana las camisetas albiazules han comenzado a dejarse ver por el centro de la ciudad y los bares cercanos al Nuevo Mirandilla, en busca de una sombrilla en un bar o una bebida refrescante para combatir el calor.
Según se ha ido acercando la hora del partido, cada vez más aficionados se han ido arremolinando alrededor del estadio, mezclándose sin ningún problema con seguidores del conjunto rival y recibiendo a los autobuses de los dos equipos con aplausos. La peña Gasteiz Horia, formada por seguidores del Cádiz afincados en Vitoria, se ha hecho notar durante la previa y está ejerciendo de anfitriona para los albiazules que se acercan a la zona del Fondo Norte del Nuevo Mirandilla desde las 15.30 horas.
Ambas aficiones han vuelto a dar muestra del hermanamiento entre el Cádiz y el Alavés, aún más férreo si cabe después de lo sucedido en la temporada 2021-22, en la que el conjunto gaditano consiguió la permanencia en la última jornada en Mendizorroza con el beneplácito de la hinchada local. Tras ello, una ikurriña con el escudo del Alavés colgó de uno de los fondos del Nuevo Mirandilla durante toda la pasada campaña. Y es que el fútbol de esta manera se disfruta más.
