A lo largo de la presente temporada, el Deportivo Alavés se ha encontrado en su camino con varios jugadores, y entrenadores, que pasaron por Mendizorroza en algún momento de sus carreras. Unos dejaron buen recuerdo, otros no tanto, y también los hay quienes pasaron sin pena ni gloria. Este es el caso, por ejemplo, de Carlos Isaac y Cristian Glauder, con los que se encontrarán los babazorros este domingo en el Carlos Belmonte.

Isaac, de Navalmoral de la Mata, fichó por el Glorioso en 2020 y lo abandonó el pasado verano, cuando se marchó libre al Vizela portugués. En esas dos temporadas, no tuvo la oportunidad de debutar con la zamarra albiazul, aunque sí jugó varios partidos de pretemporada, y terminó saliendo cedido al Albacete (20-21) y al Real Oviedo (21-22). En ambos casos, el club gasteiztarra competía en la máxima categoría.

Lo reseñable es que, al contrario que otros jugadores que pasaron por el mismo proceso, el extremeño sí dejó buenas sensaciones en sus salidas a Segunda División. Aunque las lesiones ralentizaron bastante su desarrollo, siempre se mostró como un lateral con mucho recorrido y notable en el uno contra uno –es decir, de perfil más ofensivo–. Solo le faltó, probablemente, mostrar cierto crecimiento en el aspecto defensivo, el cual siempre ha sido su principal punto débil.

PASO POR EL EL NK RUDES

Glauder, por su parte, fue uno de esos futbolistas que, en su paso por el Alavés, tuvo que poner rumbo a Croacia. Este llegó a Mendizorroza en 2017 y se mantuvo en propiedad de la entidad albiazul hasta 2019, momento en el que cambió Vitoria por Madrid. En el camino, jugó cedido en el NK Rudes, primer representante del Alavés en los Balcanes, y también pasó por el Fuenlabrada, quien terminó incorporándole de manera definitiva.

El andaluz es un defensor polivalente, puede actuar tanto de central como de lateral zurdo –si bien la primera de ellas es su mejor posición–, y es titular a las órdenes de Rubén Albés, al igual que el mencionado Carlos Isaac regularmente. Ambos, por tanto, comparten la curiosidad de que, pese a no haber encontrado su lugar en el Glorioso, sí que han conseguido hacerse un sitio en el fútbol profesional, que no es nada sencillo.