Centenario albiazul

El marcador de Donato regresa a Mendizorroza

Una réplica funcionará durante el encuentro contra el Real Madrid y después viajará por la provincia

20.01.2021 | 11:39
Donato recibiendo la insignia de oro y brillantes de manos de 'Compa' y Zabala, todos ya fallecidos.

El Deportivo Alavés desea que el encuentro del próximo sábado frente al Real Madrid en el que celebrará sus primeros cien años de vida resulte inolvidable y para ello ha decidido hacer un guiño a una de sus figuras históricas pese a no haberse vestido de corto. Se trata, pese a ello, de una presencia perenne en Mendizorroza. De esta manera, el club replicará el histórico marcador de Donato Díaz Villaluenga en esta cita.

Además de los modernos videomarcadores actuales, durante el encuentro estará en funcionamiento una réplica del histórico, cuyos goles se cambiaban de manera manual con tablillas de números.Un guiño más a la historia, después de conocerse que el también histórico exguardameta Javier Berasaluce, de 90 años, será el encargado de efectuar el saque de honor antes del comienzo del choque.

La réplica del antiguo marcador medirá cuatro metros de ancho y trres y medio de alto. Estará ubicado -solamente en este partido- en la grada de Preferente, en una zona cercana a Polideportivo.Además, durante el año del centenario irá de ruta por varias localidades alavesas para que los ciudadanos lo puedan ver in situ, dentro de la filosofía de acercar el Deportivo Alavés a todo el territorio. Más aún cuando la obligada ausencia de público en este encuentro impedirá que los aficionados puedan disfrutar de la recuperación de una de las herramientas históricas del Alavés. Un problema que se intentará subsanar con el recorrido que llevará a cabo -del que pronto se conocerán los detalles-, gracias al que los seguidores albiazules podrán verlo en directo y guardar recuerdos fotográficos.

Donato Díaz Villaluenga fue el hombre del marcador en Mendizorroza durante muchas décadas. En la temporada 1945-46 se estrenó en las funciones que heredó de su padre, en su atalaya situada entre las gradas de General y Polideportivo, en un primer partido del Deportivo Alavés contra la Gimnástica Burgalesa. A partir de entonces se encargó durante medio siglo de subir al casillero los goles albiazules pese al frío, la lluvia y la inestabilidad de las gradas, y vivió tanto los tiempos en Regional como todos sus ascensos hasta alcanzar la Primera División. Ante la llegada de los marcadores electrónicos, Donato se jubiló a los 82 años y fue condecorado con la insignia de oro y brillantes del Deportivo Alavés.