- El Deportivo Alavés sufrió una dolorosa derrota con el que se termina una racha de seis partidos consecutivos sin perder y que devuelve las dudas al conjunto albiazul. El equipo se mostró falto de intensidad y sin ideas, dando todo el protagonismo a un Huesca en situación límite que jugó a placer y obtuvo a costa de los gasteiztarras su primera victoria de la temporada, trece jornadas después.

Machín apostó por la opción más ofensiva para suplir la baja de Battaglia, al elegir a Jota para acompañar a Pina en el doble pivote y colocar a Edgar Méndez en el extremo diestro, donde había jugado el gallego las citas precedentes. La alineación hacía pensar que el Glorioso se lanzaría a por el gol desde el pitido inicial, pero nada más lejos de la realidad. Los de Machín hicieron amago de ir a presionar arriba, pero, en parte por mérito de los locales en la salida de balón y en parte por la falta de organización del Glorioso, no surgió efecto y los aragoneses dominaron el esférico durante todo el duelo.

La baja del argentino se notó en ambos lados del terreno de juego. En la parcela defensiva, el Alavés se vio incapaz de recuperar balones con asiduidad, dando demasiadas facilidades a su rival para acercarse al área de Pacheco, y las pocas veces que consiguió robar se precipitó o faltó puntería en los envíos a los delanteros. Por momentos, parecía que los albiazules estaban jugando con un jugador menos y que les valía con mantener el empate, como ocurrió en jornadas anteriores.

Los locales se acercaron a Pacheco en más de una ocasión en el primer tiempo, pero el guardameta, que igualó los 149 partidos en Primera de Astudillo, no tuvo que esforzarse, ya que los disparos no fueron entre los tres palos. Mikel Rico abrió la veda con un remate de cabeza en el minuto 7 y Ontiveros, que insistió una y otra vez con su clásica jugada buscando el disparo con rosca desde el borde del área, estuvo a punto de encontrar portería en el minuto 23, pero su intento se fue fuera por los pelos. La más clara la tuvo Pulido en un córner, pero unos centímetros le impidieron llegar al balón en el segundo palo con Pacheco ya superado. La mejor noticia para el Alavés en la primera parte fue el resultado. La peor, la lesión muscular de Laguardia y la de Ximo Navarro, que recibió una dura patada en un intento de disparo de Ontiveros. El balón le cayó a Okazaki, que marcó, pero el colegiado pitó la falta anterior de Ontiveros.

No fue el único gol que le anularon a Okazaki, que a los dos minutos de empezar la segunda parte superó a Pacheco por abajo tras una buena combinación de Ferreiro y Mikel Rico. Sin embargo, tanto Ferreiro al inicio de la jugada como Okazaki estaban adelantados. A pesar del acoso de del cuadro oscense, el Alavés pudo adelantarse en el marcador en el minuto 59, cuando Ely envió el balón al fondo de las mallas con una espectacular volea acrobática, que podría haber sido el gol de su vida. Inexplicablemente, el árbitro hizo repetir el córner por un agarrón previo al saque.

No habría sido justo que el Alavés se adelantara en esa acción después de no haber buscado la victoria en todo el partido. Cinco minutos después, en el 65, Ontiveros obtuvo el premio a todas las veces que intentó hacer daño a la defensa albiazul. Recibió en el lateral del área, superó a Martin, que entró en el descanso en sustitución de Ximo, y con poco ángulo encontró la rosca perfecta para enviar el cuero a la escuadra, imposible para Pacheco. El extremo rompió a llorar y se lo dedicó a su abuela, que está ingresada con covid-19.

Con el marcador en contra, algo que no le había ocurrido al Alavés desde hace mucho tiempo, los de Machín no fueron capaces de encerrar al Huesca en su área y probar los reflejos de Álvaro Fernández. Tampoco los cambios de Machín, que introdujo a Javi López, Borja Sainz y Deyverson en el tramo final, surgieron efecto, y el Huesca pudo incluso marcar el segundo. Al final, primera victoria de la temporada para el Huesca a costa de un Alavés que parece haber regresado al punto de partida.

Tachi

Al central le tocó jugar sus primeros minutos de la temporada, entró en sustitución de Laguardia sin tiempo para poder calentar y cumplió con la difícil papeleta. No cometió errores.

Martin

El gasteiztarra tuvo la oportunidad de reivindicarse con la lesión de Ximo, pero no lo logró. Dejó demasiado espacio a Ontiveros en el gol, que repitió esa misma jugada mil veces.

1

0

Estadio El Alcoraz.

Árbitro Melero López (Andaluz).

Huesca

25. Andrés Fernández; 4. Insua (87’); 22. Gastón; 16. Luisinho; 19. Pedro López; 20. Seoane; 2. Doumbia (80’); 10. Sergio Gómez (87’); 26. Nwakali; 9. Rafa Mir (85’); 23. Escriche.

Alavés

13. Sivera; 2. Tachi (14’); 21. Martin (45’); 17. Adrián Marín; 37. Tavares; 26. Javi López (74’); 27. Sergi García; 29. Borja Sainz (74’); 10. Guidetti; 14. Deyverson (86’).

1-0, minuto 65: Ontiveros. El Huesca llega mediante la posesión al lateral del área, Ontiveros supera a Martin y a Edgar con un recorte hacia dentro y encuentra la escuadra de la portería de Pacheco con una rosca perfecta con su pierna derecha.

Amonestó a Duarte (minuto 35), Míchel (minuto 43), Ontiveros (minuto 57) y Joselu (minuto 82).

Mermado por las bajas La baja de Battaglia se notó en exceso en la medular, donde faltó capacidad de recuperar balones y pausa a la hora de atacar. A ello se le sumaron las lesiones inesperadas de Laguardia, que dejó el campo al cuarto de hora por una aparente rotura muscular en el muslo izquierdo, y de Ximo, con una importante contusión en el tobillo.

Falta de ambición El Alavés echó en falta la agresividad mostrada en jornadas anteriores. No causó ningún problema a la defensa del Huesca, estuvo desorganizado en la presión y no probó a Álvaro Fernández. Tras el gol no tuvo capacidad de reacción.