Leganés 1-1 Alavés

El valor de cada arañazo

El Alavés suma un empate agridulce tras desperdiciar su ventaja en el marcador, aunque el punto le mantiene en situación tranquila

01.03.2020 | 02:25
El valor de cada arañazo
Rubén Duarte se lamenta sobre el césped después de quedarse al borde del gol.

la figura

Pacheco

El guardameta extremeño volvió a aparecer en varias ocasiones ante el peligro de un Leganés que remató con profusión y se topó con un portero que fue casi una muralla.

debe mejorar

Edgar

El tinerfeño estrenó titularidad en un intento de buscar profundidad y peligro por el costado derecho, pero apenas aportó nada positivo al equipo en una actuación prescindible.

1

1

26ª jornada de liga

Estadio Butarque. 10.043 esp.

Árbitro Martínez Munuera (valenciano).

Leganés

alineacióntarjetas

1.Cuéllar

3.Bustinza (52')

12.Awaziem

4.Omeruo

22.Siovas

24.Rodrigues

27.Óscar

21.Rubén Pérez

17.Eraso (58')

9.Guerrero (75')

18.Carrillo

Banquillo

13. Soriano; 16. Rosales; 8. Recio (75'); 6. Mesa; 23. Amagou; 26. Gil (58') ; 19. Ruibal (52').

Alavés

alineacióntarjetas

1.Pacheco

23.Navarro

5.Laguardia (45')

4.Ely

3.Duarte

16.Edgar (63')

15.Fejsa

19.Manu García

18.Vidal

9.Joselu (77')

7.Lucas Pérez

Banquillo

31. Castro; 21. Martin; 6. Magallán (45'); 20. Pons (63'); 10. Camarasa; 29. Borja Sainz; 24. Burke (77').

goles

0-1, minuto 47: Lucas Pérez. Mal despeje de Awaziem que recupera Duarte para Joselu y el 'nueve' le mete al espacio a Lucas, que define con la pierna derecha ante la salida de Cuéllar.

1-1, minuto 59: Carrillo. Servicio desde la derecha de Óscar, el delantero le gana la partida a Ely con un gran salto y cabecea con mucha ventaja.

tarjetas

Amonestó a Duarte (minuto 41), Fejsa (minuto 67), Gil (minuto 68), Awaziem (minuto 71), Vidal (minuto 83) y Rubén Pérez (minuto 92). Amarilla al segundo entrenador del Alavés, Asier Garitano, en el minuto 92.

las claves

Mala gestión El Alavés no había propuesto demasiado, pero de nuevo en el arranque de la segunda parte fue capaz de adelantarse en el marcador ante un rival que quedaba herido de muerte. En ese momento tan favorable, el cuadro albiazul no tuvo la capacidad para dormir el partido y el corazón del Leganés le condujo a empatar y casi a remontar.

Muchas variantes Garitano exhibió una profundidad táctica reseñable para buscar soluciones a los problemas del equipo dentro de una segunda parte de variantes casi constantes. Al final, consiguió rearmar a un equipo que casi consigue ganar.

Vitoria – La temporada en Primera División ha entrado en una fase en la que equipos que disfrutan de la situación clasificatoria del Deportivo Alavés saben que cada punto tiene un peso enorme porque la labor de hormiga laboriosa conduce directamente a la salvación. Por eso, aunque el empate ante el Leganés deje por una parte el regusto de haber dejado una nueva oportunidad de sentenciar la permanencia, se ha conseguido dar otro pequeño paso hacia ese objetivo al mismo tiempo que se hundía a un rival directo. Precisamente, lo que no se logró en la visita al Mallorca se consiguió ayer en Butarque en un partido en el que el cuadro pepinero puso el corazón y el juego de ataque y en el que El Glorioso no acertó con la gestión de los momentos. Incapaz de conservar un gol que ni siquiera había buscado, durante muchos minutos del segundo acto vivió en la zozobra y aún al final pudo llevarse una victoria de oro si llega a aprovechar los riesgos que asumió su rival. No se dio el mazazo definitivo, pero el arañazo en forma de un nuevo punto no deja de ser importante.

Dispuso dos cambios Garitano con respecto al último partido, con el regreso de Fejsa al eje del campo en sustitución de Camarasa y Edgar relevando a Martin como extremo derecho. Aunque el verdadero protagonista en el inicio del partido era el viento que azotaba un estadio muy abierto como Butarque, un compañero al que los futbolistas le tienen pavor porque dirigir el balón en buenas condiciones se convierte en una cuestión compleja.

Pese a ello, un Leganés que se jugaba la vida no tardó demasiado en enlazar una jugada de mucha calidad con el esférico raseado y Pacheco apareció decisivo con una mano abajo para repeler el disparo de Óscar que ya era gol. La réplica la dio Vidal con un intento de vaselina que atajó Cuéllar y un cabezazo alto en un córner de Laguardia. Esas dos ocasiones hicieron que el Alavés se asentase sobre el verde ante un rival que perdió su brío inicial y que comenzó a encontrarse muy incómodo ante el sistema de contención vitoriano y sus rápidas transiciones buscando a sus puntas. El único capaz de romper esa monotonía fue Óscar, quien aún probó de nuevo los magníficos reflejos de Pacheco en una falta directa antes de que Ely tuviese que salvar los muebles tras un doble mal despeje de Laguardia y Duarte y una mala salida del guardameta que solucionó con velocidad el brasileño para que el primer tiempo se cerrase con tablas.

Las muchas tarascadas de esa primera parte –que seguirían en la segunda en un partido muy trabado– se cobraron como víctima a un Laguardia que tras el descanso y lesionado –se fue al hospital con problemas de visión– dejó su sitio a Magallán. Estaban los dos equipos todavía situándose, cuando el Alavés aprovechó a la perfección un mal despeje de Awaziem. Estuvo rápido Duarte para llevar el balón al siempre inteligente Joselu y el nueve la metió al espacio al desmarque de Lucas, que resolvió con la derecha ante Cuéllar para hacer el 0-1 en el minuto 47.

El Leganés se veía ya casi en Segunda División y jugó a pecho descubierto. No fue el cuadro vitoriano capaz de frenar esa acometida de corazón y fue reculando hasta hundirse en su propia área. En un balón colgado del guante que Óscar tiene por diestra, Carrillo le ganó claramente el salto en el emparejamiento a Ely para conectar un cabezazo a quemarropa e igualar el duelo cuando justo se cumplía la hora de juego.

La caraja alavesista era monumental, con el equipo completamente deslavazado sobre el verde a manos de un rival que comenzaba a soñar con la remontada. Pero tras unos compases de tremendo sufrimiento, Garitano consiguió que su equipo recompusiese la figura para dejar de sufrir. Le quedaba al cuadro local un último arreón, pero ese intento a la desesperada le condujo a descuidar sus espaldas y Lucas Pérez y Duarte disfrutaron de una doble ocasión de meter la victoria en el maletero de vuelta a Vitoria. Así, el que podía haber sido el mazazo definitivo, se quedó en un arañazo que, pese a parecer escaso, resulta fundamental para mantener la tranquilidad.

1Garitano El Alavés fue muy poca cosa durante todo el encuentro de ayer. A pesar de encontrarse con un gol en el arranque de la segunda parte sin apenas haberlo buscado antes, no fue capaz de gestionar esa ventaja y zozobró ante un Leganés que fue todo corazón hasta empatar y casi darle la vuelta al marcador. Con una recomposición táctica recondujo el partido y al final incluso se pudo ganar.

el entrenador