Ganar para meter presión
El Alavés busca una victoria en Albacete que le sirva para amenazar al Zaragoza
Vitoria - El Deportivo Alavés es ambicioso y no piensa darse por vencido hasta que las matemáticas digan que su sueño no puede convertirse en una realidad. Para un equipo que se ha acostumbrado en los últimos años a los finales agónicos, la palabra tranquilidad no entra en su diccionario. Y esa es la razón que le llevará a realizar un esfuerzo supino en las cinco últimas jornadas ligueras para tratar de regalar a su afición un play off que nadie podía esperar. La tesitura en la que se encuentra el equipo vitoriano para alcanzar la sexta plaza es, a día de hoy, de amplia desventaja, pero todo puede pasar en el fútbol y lo que hoy se ve oscuro mañana mismo se puede clarificar. Para eso, todo pasa por volver a ganar esta tarde al Albacete para dar continuidad al triunfo conseguido ante la Ponferradina y, de esta manera, seguir metiendo presión al Zaragoza.
Con cincuenta puntos ya en su casillero y el objetivo del curso ya cumplimentado, nada tienen que perder los pupilos de Alberto. La responsabilidad y la exigencia se encuentran ya en otros vestuarios. En el albiazul, el mínimo está de sobra cumplido. Por esa misma razón, no puede existir tensión alguna que atenace las piernas. El todo ya lo tiene, pero aún aspira a ir un poco más allá. Y ganando en Albacete, casi con total seguridad, las puertas del play off quedarían abiertas de par en par.
Es evidente que en su situación actual El Glorioso depende de los resultados de terceros, pero lo que se tiene claro en el vestuario es que la condición ineludible es buscar acercarse al pleno en las cinco jornadas que quedan por jugarse. Cuanto más cerca de los quince puntos, más grandes serán las opciones. El objetivo, más aún actuando en el primer turno de la jornada, no es otro que meter un poco más de presión a los rivales directos.
Para eso, el cuadro vitoriano tiene que quitarse de encima los fantasmas que arrastra cuando le toca emprender viaje. Su balance de puntos como visitante es uno de los peores de la Liga Adelante y ha sido su excepcional segunda vuelta en Mendizorroza la que le ha permitido meterse ahora en esta pelea inesperada. Solo tres victorias fuera de casa en todo el curso, un bagaje exiguo que se tiene que ampliar de manera sustancial en este sprint final para mantener aspiraciones de atacar la sexta posición.
Ya en la visita al Numancia se pudo ver a un equipo que se fue a pecho descubierto al ataque desde el primer minuto de juego, pero en Soria se chocó de bruces contra esa falta de puntería en el remate que tantos disgustos le está dando esta temporada. No obstante, más allá de la derrota, la idea fue buena y a punto estuvo de tener premio -el Numancia marcó en su único remate y los albiazules disfrutaron de unas cuantas ocasiones claras-, por lo que repetirla no sería un mal primer paso para recorrer el camino hacia la victoria.
Las únicas dudas que puede manejar Alberto para componer su once inicial están en el centro del campo, donde está realizando constantemente retoques y donde más piezas tiene para combinar. Casi siempre toca algo el irundarra y esta tarde parece seguro el regreso de Manu García, mientras que Beobide, tras su buena labor ante la Ponferradina, podría continuar ejerciendo como pivote. El preparador alavesista le da una especial relevancia al apartado físico en este partido, ya que el Albacete es un equipo muy exigente en este sentido, así que no sería extraño que apostase por centrocampistas muy poderosos para tratar de ganar la batalla en la zona ancha.
Y es que el nivel futbolístico del Albacete está muy por encima de su renombre. Luis César Sampedro ha apostado por un estilo muy vistoso en el que el balón es protagonista y su equipo tiende a martirizar a sus rivales con ataques en oleadas y llegando con mucha gente al área rival. Ya lo pudo comprobar en carnes propias el Alavés, ya que sin lugar a dudas el cuadro manchego ha sido el mejor de todos los que han visitado Mendizorroza. Pero ya entonces ganó El Glorioso, signo que quiere repetir esta tarde.