Vitoria-Gasteiz ha vivido una jornada inédita este sábado 4 de abril. Por primera vez en la historia de la Semana Santa de la ciudad, se ha celebrado una procesión en esta jornada, la cual ha partido a las 07.00 horas desde la Catedral de Santa María. Tras este hito religioso, la actividad se ha desplazado a la Balconada de San Miguel, desde donde ha arrancado a las 08.30 horas la tradicional marcha caminando hacia el Santuario de Estíbaliz.
Estos actos suceden a un viernes marcado por el recogimiento. Durante la tarde del viernes, todas las iglesias de la capital mantuvieron sus puertas abiertas para la adoración de la cruz, culminando la jornada a las 21.00 horas con la salida de la procesión del Santo Entierro desde la parroquia de San Vicente, recorriendo las calles del Casco Histórico.
Cientos de vitorianos caminan hacia Estíbaliz tras el histórico arranque procesional en la Catedral
El Obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, presidió durante la tarde del viernes el oficio por la "Muerte del Señor" en la Concatedral de María Inmaculada. En un clima de absoluto silencio y con el templo a oscuras, el prelado realizó un llamamiento a "amar y actuar al estilo de Jesús" frente a un contexto internacional marcado por los conflictos.
Durante su intervención, Elizalde rescató las reflexiones del Papa León XIV en su primera Semana Santa como Pontífice, lanzando un firme alegato por la paz mundial. El Obispo cuestionó si la sociedad actual no se encuentra en el mismo punto donde "la violencia, el odio y la muerte solo pueden confrontarse desde Jesús".
Una liturgia de luto y reflexión
El acto litúrgico del viernes destacó por su sobriedad: sin cantos ni sacramentos, el Obispo, vestido de rojo en simbolismo de la sangre de Cristo, se postró ante la cruz cubierta por un velo. Tras la lectura de la Pasión según San Juan, Elizalde insistió en la necesidad de educar en el verdadero amor.
La ceremonia concluyó con el descubrimiento de la cruz en el altar mayor, tras unos minutos de meditación silenciosa por parte de los fieles y sacerdotes presentes.