Álava activa el 85% de las medidas de adaptación climática
El plan de acción de la estrategia Klima Araba 2050 cuenta con una inversión de 121 millones de euros
En la última década, la Diputación Foral de Álava ha impulsado y desplegado acciones para responder a los efectos del cambio climático, con una estrategia estructurada, inversiones sostenidas y medidas ya en ejecución en todo el territorio. Así lo ha trasladado la directora de Medio Natural de la Diputación Foral de Álava, María José Madeira, durante su intervención en el Curso de Verano “Medioambiente, sociedad y política” de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
En su ponencia, titulada Adaptación al cambio climático y resiliencia territorial, Madeira puso en valor el trabajo implementado en el Territorio a través de la Estrategia Klima Araba 2050 y puso el acento en que la adaptación climática “ya no es un horizonte, sino una realidad en marcha”.
Balance del plan de acción Klima Araba 2050
La responsable foral destacó que ”el 85% de las medidas contempladas en el plan de acción de la estrategia Klima Araba 2050 están iniciadas, en ejecución o finalizadas, con una inversión que supera el 90% del presupuesto previsto para el primer quinquenio, cifrado en 121 millones de euros.”
Durante su exposición Madeira recordó que “Álava no es ajena a los efectos del cambio climático, con impactos ya identificados como el aumento de las temperaturas, las sequías, los eventos extremos, las inundaciones o la pérdida de biodiversidad. Fenómenos que continuarán intensificándose debido a la inercia del sistema climático”.
Anticipación y biodiversidad como fortalezas
En este contexto, la directora de Medio Natural insistió en que la clave está en la anticipación ya que “somos conscientes que los impactos del cambio climático van a seguir aumentando en las próximas décadas. Por eso, anticiparse, es una obligación para proteger a nuestra sociedad, nuestro medio natural y nuestro modelo de vida”.
Álava parte de una posición singular gracias a una elevada biodiversidad y cerca de la mitad de su superficie bajo alguna figura de protección ambiental, además de una importante reserva hídrica y forestal. Esta realidad ha permitido orientar las políticas públicas hacia la protección de los ecosistemas y su papel como aliados frente al cambio climático.
Resiliencia territorial e infraestructura verde
Madeira incidió en la resiliencia territorial como eje de la acción institucional, “que implica integrar el cambio climático en la planificación territorial, reducir riesgos y fortalecer la capacidad de adaptación del conjunto del territorio”.
En este sentido, la Estrategia Klima Araba 2050 establece la hoja de ruta que guía esta acción al abarcar ámbitos clave como la descarbonización, la movilidad sostenible, la gestión del agua, el sector primario o la conservación del medio natural. Entre las actuaciones destacadas, Madeira señaló el impulso a la infraestructura verde, la restauración de ecosistemas, la prevención de incendios forestales, la mejora de la eficiencia energética y el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza, “fundamentales para hacer frente a los impactos climáticos y generar beneficios adicionales en términos de biodiversidad, paisaje y bienestar social”.