Hay establecimientos comerciales que forman parte de la historia de los pueblos y las ciudades debido a sus larguísimas trayectorias.

La tienda y estanco de Espejo regentada por María Begoña Martínez (Bego para el vecindario del pequeño pueblo alavés) es sin duda uno de ellos. Pero el local, centro neurálgico de Espejo desde hace alrededor de tres décadas junto con el bar anexo, clausurado hace un lustro tras el fallecimiento del compañero de vida de Martínez, cuenta ahora los días para cerrar también sus puertas y trasladarse a un espacio más amplio, cómodo y accesible.

Se reubicará justo al lado del caserón de piedra donde todavía hoy se encuentra.

Actual tienda y estanco de Espejo. Cedida

“Siempre nos han llamado El Corte Inglés de Espejo porque hemos tenido la tienda, el bar y el estanco, mi aita llevaba el butano... pero el espacio del supermercado se nos quedaba bastante pequeño y hemos decidido apostar por el cambio. La idea es, por un lado, separar el negocio de la casa y, por otro, ampliar la oferta de productos y mejorar las instalaciones”.

El establecimiento, que ganará en amplitud y accesibilidad, se reubicará justo al lado del caserón donde ahora se encuentra

Habla Aitor Orruño, hijo de la responsable de la tienda, quien confía en que el traslado pueda materializarse en las próximas semanas. Las obras, de hecho, están ya “casi culminadas”, a la espera de que Iberdrola ejecute la instalación necesaria para dar potencia tanto a la ventilación del local como a los equipos de frío y calor. “Una vez que pasen los técnicos y pongan todo en marcha, ya solo faltaría trasladar todos los productos a la nueva tienda y mudarnos”, avanza Orruño. La familia también está aprovechando el cambio para instalar un sistema informático más moderno.

El nuevo local, además de aumentar la gama de artículos a la venta y ganar en espacio para evitar las aglomeraciones que, sobre todo en verano, sufre en ocasiones, sumará a sus servicios un pequeño parking exterior para “tres o cuatro vehículos” que permitirá a la clientela estacionar y hacer sus compras con más facilidad. El nuevo espacio, cuyas instalaciones han sido utilizadas hasta ahora como almacén, también tendrá una parte dedicada a esta función tras separarse del resto, donde se emplazará el nuevo súper.

Las obras, “casi culminadas”, están a la espera de que se ejecute la instalación que dará potencia a la ventilación y a los equipos de frío y calor

“El hándicap que tenemos ahora, al ser la tienda tan pequeña, es que tenemos poquitos productos de cada artículo expuestos y necesitamos un almacén muy grande. Con el nuevo diseño lo que buscamos es reducir el almacenaje y poder tener casi todo ya a la venta”, contextualiza Orruño.

La noticia, lógicamente, ha corrido como la pólvora en el pueblo, donde “la gente está bastante contenta y ya nerviosa”, según apunta el hijo de la propietaria. “Tienen casi más ganas de que abramos que nosotros mismos. Hay gente que ha visto la tienda y le ha parecido increíble el cambio que va a haber”, reconoce.

Zona exterior del nuevo local que será habilitada como parking. Cedida

Más clientela en la zona

Orruño, gracias a la mejora de las instalaciones, confía en dar un servicio mejor no solamente al pueblo, sino a los núcleos cercanos a Espejo y a la creciente clientela de fuera que se acerca por la zona los fines de semana y pernocta en el albergue o el camping de Angosto, sobre todo ahora en verano, atraída por ganchos turísticos como el Valle Salado.

“Tenemos otro hándicap, que somos un supermercado familiar y varios productos están un poco más caros que en las grandes superficies. Por eso, mucha gente prefiere ir a Vitoria o Miranda a hacer las compras grandes, porque ahí pueden jugar más con los precios. Nuestra tienda siempre ha sido para la gente que necesita alguna cosa puntual o alguna compra pequeña. Las personas mayores sí que suelen hacer compras más grandes, y ahora en verano sí que viene más gente, como los del camping o el albergue, que no se van a trasladar a Vitoria o Miranda”, explica Orruño. Pero más allá de ello, Espejo seguirá disfrutando de la cercanía que ofrece todo pequeño comercio en unas instalaciones, además, mucho mejores.