“Herzlich willkommen im Baskenland! Welcome to Euskadi!”, en alemán e inglés ha comenzado esta mañana el lehendakari, Imanol Pradales, el discurso que sirvió como broche al acto institucional del inicio de producción del nuevo VLE en la planta de Mercedes-Benz en Vitoria. Y el lehendakari ha subrayado que el hecho de que la planta gasteiztarra de la multinacional alemana sea la primera del Grupo en fabricar este nuevo modelo full-electric “coloca a nuestro país en el centro de vuestra estrategia global, en un segmento, el del vehículo eléctrico, en el que los europeos estamos obligados a recuperar terreno perdido”.

Pradales ha ahondado así en una de las preocupaciones que hace justo una semana dejaba la Asamblea de SEA Empresas Alavesas: la demanda de un “entorno competitivo”. Y el lehendakari ha recordado que en su anterior visita a la factoría ya defendió la “obligación de ser atractivos y tener la capacidad de sacar la cabeza ante gigantes globales como los que nos rodean”. “El mundo no espera y la innovación y la excelencia industrial son la mejor garantía de progreso y bienestar”, ha subrayado.

En este sentido, ha citado algunas de las iniciativas que, con este objetivo, ha puesto en marcha su Ejecutivo, como el Plan de Industria - Euskadi 2030, la denominada autopista regulatoria –que el lehendakari insistió en que permitirá reducir hasta en un 75% los plazos para activar inversiones industriales estratégicas–, el renovado Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 y el Centro de Fabricación Avanzada, BAM, que el Gobierno Vasco impulsa junto a la propia Mercedes-Benz y la Diputación alavesa, entre otros agentes. 

En referencia al BAM (Basque Automotive Manufacturing Center), ha destacado que “este centro va a mejorar la competitividad de las empresas de automoción en un contexto de enorme incertidumbre y competencia encarnizada”, para recordar que “algunas de las investigaciones y avances de este centro ya se están aplicando con éxito, y después de verano esperamos dar otro salto con el traslado a la sede definitiva en Jundiz”.

El peso de la automoción y el ‘made in Europe’

“Euskadi y Mercedes mantenemos una apuesta recíproca, de pasado, presente y futuro, basada en la innovación y la excelencia industrial. Competimos a nivel global en un escenario de máxima exigencia e incertidumbre, en el que nadie regala nada. Y volvemos a unir nuestros destinos con esta planta, la primera del mundo en la que se fabricará el nuevo VLE de Mercedes”, ha ensalzado el lehendakari, subrayando así la importancia que la planta alavesa tiene para Euskadi, con sus 5.000 empleos directos y su aportación de en torno al 5,2% al PIB vasco. Y es que, ha apuntado, el sector del automóvil supone sobre el 20% del PIB de Euskadi.

“Esto supone para Araba y Euskadi innovación productiva, creación de empleo de calidad, actividad para pequeños proveedores, tecnología puntera y posicionamiento internacional”, ha abundado Pradales.

Renacimiento industrial europeo y autonomía estratégica

Con estos mimbres, el lehendakari ha aprovechado para advertir de que “el futuro ya está aquí, es nuestra responsabilidad prepararnos para él y fortalecer nuestra capacidad de respuesta ante los retos que se avecinan”, pero que “esto no significa cerrar nuestros mercados, como algunos pretenden”. “No creemos que el proteccionismo sea la solución”, ha sentenciado. En este sentido, ha destacado que “este proyecto está plenamente alineado con el renacimiento industrial europeo, la autonomía estratégica y la visión del made in Europe, que debemos seguir apoyando”.

Por todo ello, ha defendido esa competencia global, pero teniendo en cuenta, añadió, que “no se puede exigir a las empresas europeas que lo hagan mientras se enfrentan a desventajas estructurales en sus países”, felicitándose así por la propuesta de la Comisión Europea de la Ley de Aceleración Industrial. 

“Y por eso volvemos a pedir que el País Vasco sea reconocido como una Zona Europea de Aceleración Industrial. El futuro industrial de Europa se construirá también desde sus regiones y naciones sin Estado. Y el País Vasco está preparado para desempeñar su papel”, ha concluido Imanol Pradales.