El tiempo ha demostrado que la preocupación que tenía el Ayuntamiento de Artziniega respecto al estado del arbolado del área recreativa de la campa de La Encina, ubicada junto al santuario de la patrona local, no era baladí.
Y es que ya se ha recibido el informe técnico que, sobre la seguridad de este espacio, se solicitó en julio del año pasado al Servicio de Montes de la Diputación Foral de Álava, tras la caída de una gruesa rama, y éste confirma la precaria situación de parte de ese arbolado, al tiempo que autoriza la tala de tres ejemplares y la poda de otro más.
La situación supondrá que gran parte de la campa quedará cerrada al público durante prácticamente todo este año, por lo que desde el Ayuntamiento se solicita que se respeten los cierres y se evite acudir al enclave en momentos de fuertes vientos
También amplía el área de la campa que debe ser precintada, aconseja el cierre de acceso a la misma cuando haya alertas por vientos de más de 80 kilómetros por hora, y propone la realización de un diagnóstico en profundidad del estado de todo el arbolado, que indique las actuaciones a llevar a cabo a futuro.
A partir de este informe foral, el Ayuntamiento procederá esta próxima semana a ampliar el perímetro de la campa que estará cerrado al público, contratará la tala inmediata de los árboles señalados e iniciará los trámites para encargar ese diagnóstico del estado de todos los árboles. “Este diagnóstico señalará los ejemplares que deberán ser talados o podados, actuaciones que en el caso de las podas se llevarían a cabo en invierno, por recomendación del Servicio de Montes”, ha explicado el alcalde, Joseba Vivanco.
Esta situación supondrá que gran parte de la campa quedará cerrada al público durante prácticamente todo este año, por lo que desde el Ayuntamiento se solicita que se respeten los cierres colocados y se evite acudir a la campa en momentos de fuertes vientos.
Medidas preventivas
Algunas zonas de arbolado de este espacio llevan perimetradas desde mediados de abril, como medida preventiva adoptada desde el Ayuntamiento, que también colocó carteles en los que se informaba de que se trata de un “área recreativa con riesgo inherente de caída de ramas”. Y es que la situación no es nueva.
Un informe foral ya advertía en 1997 del “lamentable estado general” del arbolado. Desde entonces se han hecho actuaciones de consolidación de algunos ejemplares y se han plantado otros, pero el Ayuntamiento ha insistido en la necesidad de un nuevo estudio que, para evitar riesgos, guie las actuaciones a abordar, ante los daños que viene causando desde hace años en el arbolado el escarabajo cerambyx cerdo o gran capricornio. Una especie estrictamente protegida por las leyes europeas.
Ya en otoño de 2021 se desgajó otra rama, de 2.000 kilos de peso y 80 centímetros de diámetro, de la famosa encina del templo, pero se entregó al artista local Xabier Santxotena, que la convirtió en la escultura Espacio para una aparición, sita desde 2022 en la entrada al Ayuntamiento.
Este enclave natural, además de área de esparcimiento estival dotada de bar, bancos y mesas, es uno de los puntos fuertes de las fiestas patronales de cada mes de septiembre, pues en él tiene lugar la comida popular que precede a la famosa bajada de La Encina, con lo que este año tocará buscar alternativas.
Ampliación del patio escolar
Por otro lado, el Ayuntamiento de Artziniega ha recibido una subvención de 29.000 euros por parte del departamento de Educación del Gobierno vasco para llevar a cabo el proyecto de mejora y ampliación de la zona infantil del colegio público Arteko Gure Ama, en el espacio situado frente a la Haurreskola.
La habilitación de esta zona de juegos para los y las más txikis tiene un presupuesto que ronda los 50.000 euros. El resto del dinero correrá a cargo de la propia administración local. “Esperamos habilitar esta nueva zona durante el verano, de cara al nuevo curso escolar”, ha avanzado el alcalde, Joseba Vivanco.
La redacción del proyecto de rediseño de este patio escolar fue adjudicado el pasado mes de enero por un total de 17.847,50 euros. El objetivo principal de la intervención es dotar al centro de educación infantil de nuevos espacios “inclusivos, accesibles, igualitarios y sostenibles” que, a su vez, permitan estrechar el vínculo entre el colectivo escolar y el medio natural, mediante la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza.