Representantes del comité de Tubos Reunidos en la planta de Amurrio han denunciado la “campaña de presión” y la “manipulación” que aseguran sufrir en torno al proceso de despidos anunciado en la empresa y han advertido de que la “lucha” de la plantilla en defensa del empleo continuará “hasta el final”.

La mayoría del comité de empresa del centro de Tubos Reunidos de Amurrio, cuya plantilla está en huelga indefinida en rechazo al ERE planteado para despedir a 301 trabajadores en esta planta alavesa y en la vizcaína de Trapagaran, ha ofrecido una rueda de prensa durante una concentración en Bilbao frente al Palacio Euskalduna, coincidiendo con la celebración en su interior de la junta de accionistas de BBVA, accionista y acreedor de la compañía.

La representación sindical de la planta alavesa ha interpelado al BBVA para exigirle que asuma “su responsabilidad”

En el transcurso de la movilización, la Ertzaintza ha identificado a dos personas, que han sido propuestas para sanción, según la ley de seguridad ciudadana, por resistencia y desobediencia, han confirmado fuentes del Departamento vasco de Seguridad.

Interpelación al BBVA y crítica institucional

Durante su comparecencia, la representación sindical de la planta alavesa que conforman ELA, LAB, ESK y UGT ha interpelado al BBVA para exigirle que asuma “su responsabilidad” y se comprometa con “el futuro industrial” de Tubos Reunidos aportando soluciones. Zuriñe Miranda (ELA) y Oier Bidaurratzaga (LAB) han denunciado que en Tubos Reunidos “se está intentando imponer un relato interesado”, que es “falso”, según el cual “el conflicto estaría resuelto porque existen personas ‘voluntarias’ para cubrir los despidos planteados por la empresa”.

Representantes del comité de empresa de Tubos Reunidos en Amurrio han comparecido este viernes en una rueda de prensa en Bilbao después de que concluyera sin acuerdo el período de consultas del Expediente de Regulación de Empleo y de que la empresa anunciara que ya ha logrado las 301 salidas previstas con trabajadores que han pedido adscribirse voluntariamente al ERE EP

Según han señalado, en este asunto “avergüenza” el papel del Gobierno Vasco y las diputaciones al considerar que “en lugar de exigir responsabilidades a la empresa y defender el empleo, están contribuyendo a reforzar este relato interesado, con la estrategia del miedo y el chantaje”.

La polémica sobre la "voluntariedad" de las salidas

La dirección de la empresa anunció el pasado lunes que había logrado las 301 salidas previstas en el ERE con trabajadores que han pedido adscribirse voluntariamente a la oferta para abandonar la empresa, después de que no se lograra un acuerdo con los sindicatos en el periodo de consultas. “No estamos ante un proceso voluntario”, según los representantes sindicales. “Estamos ante una decisión empresarial que sigue teniendo exactamente el mismo contenido que el primer día: destrucción de empleo, cierre de la acería y externalización de la logística”.

Según han indicado, dentro de “ese supuesto grupo de personas voluntarias” hay operarios temporales con años de trabajo en Tubos Reunidos que “no se van voluntariamente”, sino que “son despedidos” y, además, esa “voluntariedad” aparece “después de semanas de presión” y “chantaje”. “Se está intentando engañar a la gente desviando el debate hacia si las salidas son voluntarias o no” cuando “el verdadero debate” que quieren “ocultar” es el de si hay razones para el ERE, han insistido.

Los sindicalistas han reiterado que con las medidas que plantea la empresa “no se garantiza” el futuro de Tubos y han lamentado que la dirección “haya ignorado” la propuesta sindical de retirar el ERE y abrir un proceso de negociación “real” sobre el futuro de la empresa. “Y mientras tanto se ha puesto en marcha una ofensiva mediática y política para desviar la atención, para señalar a determinados sindicatos y para intentar trasladar la responsabilidad a la plantilla”. Los representantes sindicales han considerado que si se quiere “participación, transparencia y actuar de buena fe”, “el camino” pasa por retirar el ERE y “abrir un proceso de negociación real con los comités de ambas plantas, sin chantajes, sin presiones y sin coacciones”.