El Gobierno Vasco reclama poder de decisión y de influencia en la toma de decisiones que afectan a los aeropuertos del territorio.
En julio del año pasado el lehendakari y el presidente Pedro Sánchez firmaron un acuerdo marco que preveía la participación de las instituciones vascas en la gestión y diseño de las inversiones del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) que establece las condiciones que obligan al operador aeroportuario a ofrecer un servicio de calidad en los aeródromos de Forona, Loiu y Hondarribia.
En la práctica aspira a materializar el traspaso a través de una fórmula de cogestión, ya que los aeropuertos están parcialmente privatizados en su 49%. El otro 51% pertenece a AENA, el operador aeroportuario que gestiona los aeródromos y cuyo presidente, Maurici Lucena, está propuesto por el Gobierno español y es uno de los que más reparos está poniendo.