La autovía A-1, a la altura de la localidad alavesa de San Román de Millán, regustra tráfico denso a causa de las protestas que está llevando a cabo este martes la asociación independiente de agricultores y ganaderos por y para el campo de Treviño y Álava (Ataca) contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, entre los kilómetros 386 y 388 de esta autovía.
Fuentes del Departamento vasco de Seguridad han señalado a Europa Press que hay "tráfico denso" en el punto kiómetrico 385 de la A-1 a la altura de San Román, aunque han precisado que "no se registran problemas" para circular.
Los agricultores y ganaderos extenderán sus protestas hasta este miércoles, ocupando el carril derecho de la A-1 cerca de Araia, en ambos sentidos, entre las 10.00 y las 16.00 horas. Ataca retoma así su calendario de movilizaciones, tras impedir la Ertzaintza este pasado lunes su entrada a la autovía, al alegar que no había cumplido con todos los trámites para realizar la protesta.
La plataforma independiente denuncia que el acuerdo con Mercosur "bajará los precios muy por debajo de los costes", así como que el sector primario europeo "no puede competir" con alimentos venidos de Sudamérica a los que "no se les restringe el uso de herbicidas o componentes agroquímicos".
Asimismo, ha alertado que las importaciones de vacuno subirían entre un 30% y un 60%, con "carne que entraría con hormonas de crecimiento, de engorde y con antibióticos allí permitidos", así como carne de ave. En este sentido, ha criticado que, mientras en Europa existen "unas exigencias y unas normativas", el acuerdo abre la puerta a alimentos "sin las mismas garantías sanitarias ni fitosanitarias con las que se produce en España y en Europa".
"COMPETENCIA DESLEAL"
La asociación ha insistido en que el acuerdo con Mercosur conllevará "competencia desleal" para ellos y "menos seguridad alimentaria" para los consumidores. Un pacto, a su juicio, que abrirá el mercado europeo a la competencia de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la Unión Europea, "con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, sin cumplir unos estándares de producción".
La nueva Política Agraria Común (PAC), cuya propuesta está en borrador, el incremento de las cargas burocráticas y las recientes crisis sanitarias vividas, como la causada por la dermatosis nodular contagiosa (DNC) de los bóvidos, son otras de las reivindicaciones del sector alavés.
Unas demandas a las que suman el rechazo a los macroproyectos de renovables, el fin de la protección integral del lobo por sus ataques al ganado y la reducción de impuestos a los hidrocarburos.