Los controles de alcoholemia y de drogas que realiza la Er-tzaintza en las carreteras han arrojado este verano y también en el conjunto del ejercicio resultados bastante dispares. Así como en los primeros los resultados positivos son infrecuentes, en el caso de los segundos resulta bastante habitual la detección de alguna sustancia. Sin ir más lejos, en casi uno de cada cuatro.

Según los datos recopilados entre los meses de junio y agosto por el Departamento vasco de Seguridad, las patrullas realizaron en Álava un total de 470 test para detectar el consumo de drogas, de los que 117 resultaron positivos: un 24,89%. Los 353 restantes fueron negativos. La mayoría de las pruebas se realizaron en el mes de junio –181–, seguido por agosto –153– y julio –111–. Y también la mayoría, en controles preventivos, 426, por las apenas 25 derivadas de infracciones de tráfico –que arrojaron casi un pleno de positivos, un total de 23– y las 19 de accidentes –con cuatro positivos–.

En el acumulado del año, el porcentaje de positivos resulta bastante similar, aunque inferior: la Policía Autonómica ha realizado 1.316 pruebas de drogas en las carreteras del territorio que han arrojado 291 resultados positivos, un 22,11% del total.

La mayoría, también en junio

En cuanto a las alcoholemias, la Er-tzaintza hizo a lo largo del pasado trimestre 3.223 pruebas en Álava, de las que únicamente 59 fueron positivas: un 1,77%. 3.262 resultaron negativas, en un caso el conductor se negó a realizarla y en otro, no fue posible hacerla. Al igual que los test de drogas, la mayoría de las pruebas se realizaron en junio –1.084–, seguido por agosto –1.044– y, a mayor distancia, julio –808–.

El acumulado del año aporta también resultados similares. La Er-tzaintza ha completado 9.037 pruebas de alcoholemia en las carreteras de Álava, con 8.883 negativos y 144 positivos –apenas un 1,59% del total–. Hubo cuatro negativas a hacerla y seis casos de imposibilidad.