La Eurocámara aprueba las normas de los fondos postcovid

Establece con el 84% de votos a favor que Bruselas vigile los plazos y la utilización de las ayudas

11.02.2021 | 00:38

bruselas – El Parlamento Europeo dio ayer luz verde a la regulación para la mayor parte del Fondo de Recuperación de la Unión Europea (UE), el histórico instrumento para hacer frente a la reconstrucción post pandemia. Los diputados dieron su apoyo a las normas sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia con el 84% de síes (582 votos a favor, 40 en contra y 69 abstenciones), en un nuevo paso en la puesta en marcha de este pilar principal del fondo que canalizará 672.500 millones de euros del total de 750.000 millones.

Este dinero, sin embargo, no estará disponible hasta que todos los Estados ratifiquen la legislación que permitirá a la Comisión emitir la deuda para financiar el Fondo, algo que hasta ahora solo han hecho seis países

La Eurocámara confirma con este voto el compromiso al que llegaron sus negociadores con los del Consejo el pasado diciembre, que recoge que para recibir las ayudas los países tienen que presentar planes de reformas e inversiones destinadas a impulsar el crecimiento, la creación de empleo y las transiciones ecológica y digital. Estos planes deben abordar una parte importante de las recomendaciones económicas que les hace anualmente la Comisión y ser aprobados por el Ejecutivo comunitario y el Consejo. Los desembolsos, dos veces al año, estarán condicionados a que se cumplan los objetivos y el calendario pactado con Bruselas.

la "lección" de 2008 Una de los tres negociadores principales del Parlamento, la socialista Eider Gardiazábal, recalcó que valora que "se han aprendido muchas lecciones de la crisis anterior", en referencia a la de 2008, y destacó especialmente el refuerzo en el pilar social del mecanismo, que a su juicio había quedado diluido en la propuesta inicial. La respuesta que se ha dado, dijo, "demuestra que se pueden hacer las cosas de otra manera".

El principio del fin de la aprobación llega en plena tercera ola de la pandemia y con el inicio más lento de lo esperado de la campaña de vacunación en la UE, que afronta la aprobación de un instrumento histórico por definición pero que corre el riesgo de quedarse corto.