Once años de cárcel a un monitor que abusó sexualmente de una menor

El hombre, de 30 años, mantuvo con la chica, de 15, contactos de carácter sexual durante 3 meses

18.08.2020 | 23:12

girona – La Audiencia de Girona condenó a once años y un día de prisión a un monitor, de 30 años, por abusar sexualmente de una menor, de quince años.

La sentencia condenó a Marc O., vecino de Llagostera (Gironès), como autor de un delito continuado de abuso sexual con una atenuante de reparación del daño y le impone una pena de once años y un día de prisión.

También le condenó a no poder acercarse a menos de 200 metros de la víctima ni comunicarse con ella durante 16 años y 1 día y a cinco años de libertad vigilada.

En concepto de responsabilidad civil deberá indemnizarla con 3.000 euros y la aseguradora del Espai Jove de Llagostera deberá responder como responsable civil subsidiaria.

La Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia (DGAIA) declaró a la menor en situación de desamparo el 8 de septiembre de 2016, por sufrir desprotección emocional y material por parte de su padre tras la muerte de su madre en 2012, hallándose desde aquella fecha en medida de acogimiento familiar bajo la guarda de su hermana.

Según la sentencia, el acusado, que conocía estas circunstancias, aprovechándose "de la situación de ascendencia que le proporcionaba su trabajo de monitor y la influencia personal y emotiva que ostentaba sobre la menor y conocedor de los sentimientos que le despertaba", a partir de noviembre de 2018 mantuvo con ella contactos de carácter sexual.

Relata el escrito que estos contactos fueron en aumento por la insistencia de él, que aprovechaba que tras asistir al centro la acompañaba dos días a la semana a su casa sobre las 20.00 horas y "estacionaba el coche en alguna zona boscosa cercana, y allí se besaban y tocaban", hasta que acabaron teniendo relaciones sexuales completas.

Los encuentros duraron hasta el 10 de enero de 2019 cuando la hermana de la niña, tras contarle ella lo sucedido, presentó una denuncia a la que se sumó la DGAIA un mes después. El tribunal considera que el relato de la menor fue "constante y reiterado".