Elbio NielsenEmpresario y escritor del libro '#confinamiento'

"Vivir en la negatividad no ayuda; hay que aprender a controlarla"

22.06.2020 | 00:43
"Vivir en la negatividad no ayuda; hay que aprender a controlarla"

Son tiempos de cambios y ahora, más que nunca según Elbio Nielsen, es necesario "tener la mente abierta" para adaptar nuestra vida y no caer en un agujero negro

Vitoria – Las personas necesitan parar de vez en cuando para dedicar ese tiempo a la reflexión y a buscar el camino correcto para desarrollarse interiormente y alcanzar el éxito personal y profesional. Sin embargo, no es fácil llevarlo a cabo y menos tras las secuelas que el covid-19 ha dejado en la sociedad. El empresario Elbio Nielsen a través de su libro #Confinamiento ofrece claves para que el lector encuentre cuáles son esas herramientas que pueden ayudar a recuperar de nuevo esa ilusión. De los cuatro euros que cuesta su descarga uno va destinado al comercio local. "Es un libro totalmente altruista con el que pretendo ayudar a quien ha perdido las ganas de seguir adelante", relata.

El coronavirus ha puesto todo patas arriba...

–Así ha sido, pero hay que seguir. Debemos buscar en nuestro interior para encontrar cuáles son esas inquietudes, esos elementos que están ahí y que nos van a servir para salir de esta.

Ha aprovechado la cuarentena para escribir un libro.

–Llevaba tiempo con la idea de dar forma a un libro que sirviese para ayudar a la gente. El confinamiento me ha venido bien para hacerlo.

Parar ha sido clave.

–Habitualmente no tengo tiempo para llevar a cabo muchas cosas que rondan en mi cabeza.

¿De qué trata el libro?

–Es un libro cuyo mensaje es positivo y se basa en el para salir del agujero y dejar atrás la negatividad. Intento que el libro sea inspirador y sirva para luchar contra esa negatividad que sin a veces poder controlarla te arrastra al abismo. La gente no valora el éxito y se queda solo con el fracaso.

Es tan difícil no dejarse llevar por la negatividad...

–Claro, pero vivir en la negatividad no ayuda; hay que aprender a controlarla.

¿Qué hace cuando se levanta con el día cruzado?

–Ese día reorganizo mi agenda, –a veces no se puede–, pero busco algo que me anime. A veces ese día que es una mierda termina siendo maravilloso. Cambiarlo depende de nosotros mismos.

¿Es un coach?

–Para nada, ni lo soy ni pretendo serlo, tampoco busco convencer de que todo es maravilloso... Lo que intento es compartir mis experiencias y propongo revisar todo lo que hemos hecho hasta el momento para ir limpiando capa por capa cosas que hacemos por inercia.

¿Por ejemplo?

–Tenemos amistades en el trabajo, en la cuadrilla... Que tenemos que ir limpiando para quedarnos solo con los que merecen la pena. De lo que se trata es de buscar en el interior, de ir analizando y rascando; no hacía fuera sino hacía dentro. Se trata de ir revisando hitos en base a dibujos, a diagramas... Cuando lo plasmas en una hoja dejas constancia de ello.

Mirar en el interior da miedo.

–Claro, pero es necesario hacerlo.

Este contexto histórico ha sido nuevo para todos.

–Ha sido nuevo y aunque ha sido duro hay que mirarlo desde un lado positivo: esta situación ha servido para replantear si lo que estábamos haciendo estaba bien o se podía hacer de otra manera. ¿Por qué hay empresas como Kodak que se dieron un batacazo?

Cuente.

–Porque en la inercia del éxito no se pararon a analizar el fracaso. Crees que lo estás haciendo está muy bien y no replanteas el sistema.

¿Tiene que llegar una pandemia para analizar en nuestro interior?

–Pues sí, porque si no nos paramos nos dejamos llevar por el día a día. Vivimos todo el rato en un kayak sin dirección. Debemos parar en seco y hay que destinar un rato del tiempo a piratear el cerebro, a darle píldoras de información. Hay que eliminar todo lo que es tóxico. Parece una tontería pero ir quitando peso e ir depositándolo en testigos visuales, escritos, ayuda una barbaridad. Es una manera de abrir la mente.

¿Cómo logra ser tan positivo?

–No hay fórmulas mágicas. A mí me ha ido mal muchas veces, pero hay que trabajar para superarlo. He llegado a aceptar el fracaso como parte de esas capas que al final terminan haciéndole a uno más fuerte. Me estoy preparando siempre para el mejor momento.

¿Aún no ha llegado?

–No, mis empresas van bien, pero no están en mi ideal. Mi ideal es tan imposible que estoy todo el rato trabajando para crecer, para mejorar.

¿Es ambicioso?

–Sí, y eso es lo que me marca, pero también estoy siempre dispuesto a ayudar a la gente...

¿Qué hizo el primer día que se decretó el estado de alarma?

–Rehacer la empresa. Me preparé. Hice una junta y en cada uno de los proyectos analicé qué podríamos hacer y en qué podríamos trabajar mientras durase la cuarentena.

¿Y le ha ido bien?

–No me puedo quejar. De lo que se trata es de estar en constante transformación adaptándonos a los nuevos tiempos.

Utiliza el término cisne negro. ¿Es como el patito feo del cuento?

–Sí, me refiero a ese momento en el que no ves salida y lo ves todo negro.

¿La actitud positiva funciona en la empresa?

–Por supuesto, y es necesario ejercitarla... El positivismo no es algo vacío, hay que entenderse y autoanalizarse.

¿Cómo se controla la incertidumbre?

–La incertidumbre es como las emociones, totalmente ingobernable. Mis negocios van bien porque los adapto a las situaciones, si no no irían bien... Todo esto se logra con la generosidad que genera la corresponsabilidad... Hay que rodarse de una red de personas en las que apoyarnos.

"Vivimos todo el rato en

un kayak sin dirección.

Es bueno parar en seco y piratear el cerebro"