"Hay que luchar por una vida digna en un entorno saludable"

Gabriel Mejía es ingeniero agrícola y representante del Instituto de Medio Ambiente de Perú

23.02.2020 | 23:10
Gabriel Mejía, en la sede de Manos Unidas en Bilbao.

biLBAO – Gabriel Mejía Duclós, ingeniero agrícola y representante del Instituto de Desarrollo y Medio Ambiente del Perú, inauguró con su conferencia en Bilbao La agricultura familiar sostenible, cuida tu salud y el planeta sobre la emergencia climática en la Amazonia peruana la campaña de este año de Manos Unidas bajo el lema Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú. Apostar por una vida personal digna dentro de un entorno saludable es el mensaje que destaca la organización en la campaña que se desarrollará a lo largo de todo febrero.

Mejía se refirió a cómo el uso indiscriminado de los agroquímicos ocasiona problemas colaterales en los sistemas de producción agropecuaria y en los recursos naturales, provocando la degradación y desertización de los suelos, contaminación de aguas, generación de dependencia de los mercados donde se expenden estos productos, además de afectar a la salud de las personas que aplican los productos y a los consumidores, por los efectos residuales de los agrotóxicos.

El ingeniero hace especial hincapié en la necesidad de educar a los niños en el respeto del medio ambiente y "en el reciclaje. Nosotros, desde el Instituto en Perú, realizamos charlas en los colegios y fomentamos los huertos educativos. Lo hacemos en colaboración con organizaciones como Manos Unidas del País Vasco. En el Día Mundial del Medio Ambiente siempre hay una biblioteca ambiental para formar a los pequeños que son el futuro, los que cuidarán el planeta", sostiene este ingeniero agrícola que considera que cada día hay mayor consenso en que la agricultura ecológica es la agricultura de la vida, "que cuida la salud de los seres humanos, de los cultivos y las chacras familiares campesinas, así como del planeta".

agricultura ecológica En esta línea, Mejía afirma que la agricultura ecológica –orgánica o biológica– ya no es una ilusión promovida por un puñado de productores líderes y organizaciones de desarrollo, para convertirse en una alternativa real para millones de familias, sobre todo productores de América Latina y podría decirse que del mundo entero: "Es un camino para ir construyendo en solidaridad".

Aunque el ingeniero reconoce que Perú en los últimos años ha mejorado su renta media, la pobreza continúa golpeando al mundo rural. "Sigue existiendo una desigualdad tremenda, como ocurre también en Bolivia, Educador y Chile. En Perú la corrupción de los últimos cinco presidentes ha sido también escandalosa. La ciudadanía pide la reforma de los partidos para que estén más cerca de la gente y trabajen por mejorar su calidad de vida", apunta.

Mejía explica que en el proceso de acentuación del cambio climático, la producción agroecológica sana y respetuosa "es la alternativa que promueve el modo de alimentarse y vivir mejor". Además apuesta porque los países desarrollados pongan en marcha los Acuerdos que se alcanzaron en la Cumbre de París, "porque los países desarrollados lo pasarán mal con el cambio climático, pero los pobres serán realmente los que padecerán más sus consecuencias".

Por ello, en el Instituto de Desarrollo y Medio Ambiente en el que trabaja Mejía han elaborado un manual que recopila un conjunto de prácticas agroecológicas sobre preparación de abonos orgánicos, construcción de andenes y terrazas, riesgo tecnificado, diversidad de cultivos, biopreparados caseros, caldos minerales y crianza tecnificada de cuy, que contribuyan al fortalecimiento de la producción sostenible y de la chacra agroecológica. "Junto a esto hay que potenciar y apostar por los productos de temporada y de los pequeños productores. Además de ser mejores para la salud y la calidad de vida, consigues que la comunidad de los agricultores locales vivan con dignidad".

En los manuales que distribuyen con el apoyo de Manos Unidas y otras organizaciones, presentan una variedad de alternativas para producir, fortalecer el suelo, la planta, las crianzas y aprovechar mejor los recursos naturales, con creatividad y mucha paciencia. Al mismo tiempo los manuales "brindan una guía a todos los productores y productoras que están en el camino de elaborar alimentos sanos cuidando el medio ambiente, su propia salud y la de los demás", dice.

la casa común Insiste Mejía al señalar que los pequeños agricultores son las personas que más y mejor cuidan la casa común. "En la parte de la Amazonia peruana están jugando un papel clave. Hay que ser solidarios con ellos porque la Amazonia es el pulmón del planeta que nos afecta al resto del mundo, pero hay muchísimos intereses económicos que hacen que los políticos poderosos no estén llevando a cabo las políticas necesarias para salvaguardarlo", apostilla Mejía, que trabaja para que los más de ocho millones de personas que laborean en las zonas rurales de Perú mejoren sus condiciones de vida y "para que puedan hacer viable su producción".

Añadido a las técnicas y a la economía de producción ecológica sostenible, el ingeniero recalca la necesidad de la educación ambiental para incidir en las políticas de los países en general, pero principalmente de los que están en peor situación económica. "Exigimos reformas en la agricultura en los entornos locales, porque cuando se produce riqueza, las mujeres tienen una parte importante en esa producción. La equidad y la paridad van de la mano", dice Mejía, al tiempo que critica con dureza que los intereses de países como Estados Unidos o Brasil intentan desvirtuar la realidad del cambio climático a nivel mundial.

"La agricultura ecológica es la agricultura de la vida, que cuida la salud de los seres humanos y del planeta en su conjunto"

"La pobreza continúa cebándose en el medio rural donde el cambio climático es más notable"

gabriel MeJÍa

Ingeniero agrícola