vitoria. Los periodistas Alejandra Andrade y Jalis de la Serna no querían hacer un programa "de denuncia", pero lo cierto es que Encarcelados remueve conciencias con sus imágenes exclusivas de cómo viven los españoles presos en el extranjero. Encarcelados arranca mañana en La Sexta con una entrega dedicada a diferentes cárceles de Bolivia, donde se observa el hacinamiento, la falta de comida y las pésimas condiciones higiénicas así como también la violencia de "situaciones que rayan la violación de los Derechos Humanos" que sufren los presos ahí recluídos, explicó ayer De la Serna.

Para Andrade, una de las cosas más duras de su periplo por treinta penales de países del continente americano como Perú, Brasil, Colombia, Bolivia, República Dominicana, Costa Rica y El Salvador, ha sido "ver a niños viviendo en esas condiciones en las cárceles con sus familias".

Una situación habitual en muchas de esas prisiones donde cumplen condena los 120 hombres y mujeres entrevistados para el programa, un trabajo que ha ido desde los penales de violentos, llamados Maras, a los de máxima seguridad de Brasil, y para que el equipo de producción ha tenido que negociar el acceso "con los capos" que imperan en la prisión. Capos que en muchos casos alquilan una celda o incluso cobran por dormir en el suelo, cuando no extorsionan y torturan para conseguir dinero; como le ocurrió a Narcís, un pequeño empresario catalán. Otro caso es el de un preso que reclama ayuda a la embajada española para arreglarse la dentadura, que ha perdido debido a las palizas y a la condiciones de salubridad del penal.

"La mayoría de los presos están descontentos por la atención que les presta el consulado, pero no nos metemos a valorar el trabajo de las autoridades españolas en esos países", explicó la periodista, y recordó que los diferentes consulados ayudan mensualmente con dinero a todos los presos españoles.

Hay 2.500 presos españoles repartidos en todo el mundo, de los que 1.500 están en algunas de las prisiones más conflictivas de América Latina, la mayoría por delitos relacionados con tráfico de drogas.

De hecho, las detenciones relacionadas con el tráfico de drogas han aumentado un 30% en los últimos años, "porque muchos españoles prueban suerte como mulas para conseguir dinero", explicó Andrade. Muchos de los testimonios de Encarcelados tienen que ver con la droga, como el caso al que pudo asistir la reportera en el aeropuerto de Lima, la capital peruana, con la detención de un camionero madrileño por llevar tres kilos de cocaína.

Como contrapartida, Alejandra Andrade señaló también la alegría de captar con las cámaras la puesta en libertad de una española en Perú, y como conclusión positiva del programa el hecho de que "todos los españoles miran al final a la cámara y decían: por favor no lo hagáis".