La Policía Nacional ha detenido a dos educadoras y a la directora de un centro educativo infantil de la ciudad de Jaén como presuntas autoras de varios delitos relacionados con el trato dispensado a menores en dicho centro.

La investigación comenzó tras la denuncia formulada por varias alumnas en prácticas que desarrollaban su formación en el citado centro y que pusieron en conocimiento de sus tutoras responsables determinadas conductas que se estarían produciendo durante el cuidado de los menores.

PRÁCTICAS ABUSIVAS

Al parecer, esas conductas descritas por las alumnas en prácticas se centrarían principalmente en el momento de la alimentación, donde presuntamente se les obligaba a los menores a la ingesta de alimentos a la fuerza, llegando en ocasiones a provocarles el vómito, para, posteriormente, obligarles a seguir comiendo.

De igual forma, se ha podido determinar que, en determinadas situaciones, algunos menores eran encerrados en un cuarto de baño a oscuras, cuando se negaban a comer o cuando lloraban. Tras la denuncia, se pudo identificar a un total de al menos 15 menores que podrían haber sido sometidos a estas prácticas.

Concluida la investigación, se procedió a la detención de dos educadoras del centro como presuntas autoras de delitos de malos tratos habituales y trato degradante hacia menores. Posteriormente, y en el curso de la investigación, se procedió también a la detención de la directora del centro como presunta autora de un delito contra la Administración de Justicia y coacciones.

AMENAZA A LAS DENUNCIANTES

Se pudo determinar que la directora, una vez tuvo conocimiento de la existencia de la investigación abierta, habría mantenido reuniones individualizadas con padres de los menores, a quienes habría informado de que iban a ser citados por la Policía Nacional para declarar, trasladándoles que dichos hechos denunciados eran falsos y que sus hijos se encontraban en perfecto estado, todo ello, con la finalidad de influir en sus manifestaciones ante la autoridad policial.

Del mismo modo, se habría dirigido a las alumnas en prácticas implicadas en la denuncia para instarlas a retractarse de lo manifestado y advertirles de "las posibles consecuencias negativas, incluyendo la adopción de acciones legales contra ellas, que podrían afectar a su futuro profesional". La investigación continúa abierta por el Grupo UFAM de la Policía Nacional para el total esclarecimiento de los hechos.