Tras seis días de misión, los astronautas de Artemis II han alcanzado la cara oculta de la Luna, uno de los hitos más esperados del viaje. Tras completar con éxito esta fase crítica, la nave ha iniciado su trayectoria de vuelta hacia la Tierra, tras aquel primer regreso del Apolo 17 en 1972. La NASA distribuyó ayer la primera fotografía de la cara oculta de la Luna. La imagen refleja la puesta de sol capturada a través de la ventana de la nave espacial Orion a las (18.41 EDT 6 de abril) durante el sobrevuelo de la Luna por la tripulación de Artemis II. Una Tierra de un azul tenue con brillantes nubes blancas se pone tras la superficie lunar craterizada. La parte oscura de la Tierra está experimentando la noche. En el lado diurno de la Tierra, se observan nubes arremolinadas sobre la región de Australia y Oceanía. En primer plano, el cráter Ohm tiene bordes escalonados y un fondo plano interrumpido por picos centrales. Los picos centrales se forman en cráteres complejos cuando la superficie lunar, licuada por el impacto, salpica hacia arriba durante la formación del cráter.
Tras concluir el periodo de observación lunar, la tripulación de Artemis II recibió las felicitaciones del presidente Donald J. Trump en una conversación en directo que se emitió como parte de la cobertura continua de la misión por parte de la NASA. También hablaron con el administrador de la NASA, Jared Isaacman, y respondieron preguntas de las redes sociales. El trascendental día comenzó a la 1:56 pm EDT cuando los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, establecieron el récord de la mayor distancia desde la Tierra recorrida por un ser humano, superando la distancia de 248.655 millas del Apolo 13.
Homenaje a los pioneros
Durante una pérdida de señal planificada de 40 minutos mientras Orión pasaba detrás de la Luna, la nave espacial y su tripulación alcanzaron su punto más cercano a la superficie a las 19.00, volando a unos 6500 kilómetros de altura. Dos minutos después, la tripulación llegó a la distancia máxima de la misión desde la Tierra, a 405.000 kilómetros, estableciendo un nuevo récord para los vuelos espaciales tripulados. “Queremos rendir homenaje a nuestros predecesores en la exploración humana del espacio”, ha dicho el especialista Jeremy Hansen al Centro de Control. “Aprovechamos esta oportunidad para retar a la generación actual y a las futuras para que este récord de distancia no tarde mucho en batirse de nuevo”, ha añadido el astronauta canadiense. Justo después, una tripulación emocionada nombró Caroll al primer cráter visto por el ojo humano en esta cara de Luna, en recuerdo a la esposa del comandante Reid Wiseman, que falleció a causa de cáncer en 2020.
Mientras sobrevolaban la cara oculta de la Luna, la tripulación fotografió y describió accidentes geográficos, como cráteres de impacto, antiguas coladas de lava y grietas y crestas superficiales formadas a medida que la Luna evolucionaba con el tiempo. También observaron diferencias de color, brillo y textura, que proporcionan pistas para que los científicos comprendan la composición y la historia de la superficie lunar. La tripulación presenció una puesta de sol (el momento en que la Tierra se oculta tras el horizonte lunar) mientras la nave Orion se situaba detrás de la Luna, y un amanecer (cuando la nave espacial emergía del borde opuesto de la Luna).
Al finalizar el período de observación lunar, la tripulación presenció un eclipse solar de casi una hora de duración, cuando la nave espacial, la Luna y el Sol se alinearon. Con una Luna prácticamente oscurecida, la tripulación analizó la corona solar —la atmósfera más externa del Sol— tal como aparecía en el borde lunar. Durante el eclipse, la tripulación tuvo la oportunidad de observar algunos fenómenos poco comunes que solo son visibles en la parte no iluminada de la Luna. Informaron de seis destellos de luz producidos por meteoroides que impactaron la superficie lunar a miles de kilómetros por hora. Los científicos ya esperan con interés las imágenes, junto con las muchas otras tomadas durante el sobrevuelo.
Reentrada a la Tierra
Al regresar a la Tierra, la tripulación soportará la reentrada de alta velocidad y alta temperatura a través de la atmósfera de la Tierra antes de amerizar en el Océano Pacífico frente a la costa de San Diego, donde serán recibidos por un equipo de recuperación compuesto por personal de la NASA y del Departamento de Defensa, quienes los llevarán de vuelta a tierra firme. En su primer impulso de regreso a la Tierra, los propulsores de Orión se encenderán a las 20:03 para la primera de las tres maniobras de corrección de trayectoria. Esta maniobra ajustará la trayectoria de la nave y perfeccionará su rumbo hacia la Tierra. Koch y Hansen revisarán el procedimiento y supervisarán los sistemas de la nave durante la maniobra de retorno.