"Cuando lo traumático ha pasado en el seno familiar, usar la palabra supone romper lealtades"
Libera poder contar lo que sentimos, y no siempre es necesario hacer uso de la palabra. Patricia Narbona nos habla del arte como medio para expresar
El arte es una herramienta que Patricia Narbona, Psicóloga colegiada en el Colegio de Psicología de Bizkaia, también utiliza en consulta y ayuda a personas de todas las edades. La música, la pintura, la escultura o el movimiento pueden cambiar vidas.
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¿En consulta ha podido llegar a través del arte más lejos de lo que podía hacerlo con la palabra?
-Con niños y con niñas todo el rato, porque para ellos es mucho más fácil ese medio de expresión. Está mucho más cerquita el juego, el dibujo… y para ellos la palabra es más difícil. Además, cuando lo traumático ha pasado dentro del seno familiar, usar la palabra supone romper lealtades, un conflicto interno muy grande. Pero con el dibujo se puede, porque el dibujo usa símbolos, con el dibujo estamos jugando. No es algo serio. Estamos pudiendo jugar. Se representan cosas. Muchas veces no son cosas literales, no es literalmente lo que me ha pasado o el malestar, sino que son símbolos, metáforas…. Y eso es una primera vía de expresión fundamental que a la persona ya le alivia porque una gran cosa que nos alivia a los seres humanos es expresar los secretos que tenemos guardados. Los secretos dentro hacen mucho daño, se hacen muy grandes. Entonces, cuando salen y hay otro que los puede ver, esa carga ya sale. Pero, además, nosotras como psicoterapeutas podemos empezar a mirar y entender lo que está pasando ahí.
¿Qué cambiaría si, por ejemplo, los niños y niñas de Gaza, Ucrania... tuvieran el arte como forma para contar todo lo que están viviendo?
-No sé si cambiaría mucho ante una desgracia tan grande, ante un escenario tan bestia como un genocidio en la Franja de Gaza o una guerra. Creo que ahí se puede paliar, es una tirita buena, es algo bueno que podría hacerse. Es una tragedia tan bestia… Para paliar las secuelas no sé si ahí en directo, pero ojalá muchísimas de esas criaturas puedan salir de esos infiernos y estar en un lugar seguro. Ahí sí, en ese lugar seguro sí me parece que ojalá pudiera usarse la psicoterapia con una de las herramientas el arte, para paliar, afrontar, sostener, elaborar todas esas vivencias absolutamente traumáticas. Pero en un lugar seguro.
“Los niños de Gaza necesitarán años para recuperarse del trauma”
¿A los adultos también les ayudan estos medios de expresión?
-Sí, y creo que se pueden expresar con la palabra y, también necesitan elaborar con la palabra. Aunque usemos el arte a veces es necesario ponerle palabras a lo que está pasando. Pero sí, una de las herramientas fundamentales que yo uso con personas adultas es también la posibilidad de la expresión artística, de forma individual y también cuando hacemos talleres grupales, grupos de psicoterapia, ahí el arte cobra un papel fundamental, porque no solo tiene que ser el dibujo, la escultura, lo plástico… Sino que también podemos usar el cuerpo, la danza, el teatro… como herramienta de expresión y como herramienta de autoconocimiento, de ver qué me pasa a mí, y de sanación también. El arte tiene una cosa fundamental, que no solo es la expresión emocional, sino que permite hacer fuera lo que una está necesitando hacer dentro pero de mentira, en un contexto protegido, como jugando. Ahí el grupo de teatro es maravilloso, porque permite hacer lo que una tiene muchas ganas de hacer en la vida pero le cuesta mucho, y con el dibujo, con la escultura… también, porque permite hacer fuera lo que una está necesitando hacer dentro. Romper, rasgar, construir, quitar de en medio… Con niños esto a mí me funciona mucho. Cuando están dibujando alguna escena concreta de algo malo que les ha pasado y luego podemos hacer: ahora dibuja qué te hubiera gustado que hubiera pasado. Eso es maravilla. Se les alegra la cara, porque es poder hacer lo que no pude. Imagínate qué maravilla, como si tuviéramos una máquina del tiempo.
¿Nos ayuda, por ejemplo, escuchar música melancólica cuando estamos tristes?
-Ayuda a que puedas llorar, a que puedas dejarte sentir eso que estás necesitando sentir, que en ese momento es la tristeza. También permite sentir que hay otra que se siente como tú. Nos permite sentirnos acompañadas. Es una sensación de “no estoy sola en este malestar tan grande que tengo”.
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