Catorce personas han muerto ahogadas en espacios acuáticos de Euskadi en el 2025, según los datos recogidos por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS) hechos públicos este lunes.

Los 14 ahogamientos se produjeron hasta el mes de septiembre incluido, y ninguno en los últimos tres meses del año.

Ahogamientos

En el conjunto de España la cifra se eleva a 472 muertes. Este dato convierte el ejercicio en el segundo peor de la serie histórica, únicamente superado por el 2017.

Los hombres continúan siendo el colectivo mayoritariamente afectado, con 384 fallecidos (81,5%), frente a 88 mujeres (18,5%).

La mayoría de las personas fallecidas eran de nacionalidad española (392), seguidas de 56 de procedencia europea, 15 americanas, cuatro asiáticas y cuatro africanas.

Las playas vuelven a ser el escenario más frecuente de los ahogamientos mortales, con 241 fallecimientos, lo que representa más de la mitad del total anual. Les siguen los ríos, con 88 muertes, las piscinas, con 49, y otros espacios acuáticos como embalses, canales o puertos, donde se produjeron 94 fallecimientos.

En relación con la vigilancia, 220 muertes ocurrieron en lugares sin servicio de socorrismo, 200 en espacios que no contaban con vigilancia activa en el momento del incidente y 52 en zonas donde sí había servicio, lo que vuelve a poner el foco en la importancia de ampliar horarios, temporadas y recursos humanos de prevención.

Más de la mitad de los ahogamientos mortales se concentran a partir de los 45 años, una tendencia asociada a factores de salud, exceso de confianza y exposición prolongada al medio acuático.

Los fallecimientos por esta causa tienen mayor incidencia en las personas de entre 65 y 74 años, seguidas de los mayores de 75 y de las franjas de 45 a 64 años, lo que confirma que el mayor impacto recae en la población adulta y de edad avanzada.