- Las dosis “de recuerdo” que se administraron contra la covid-19 consiguieron reducir en un 51 por ciento el riesgo de infección en el Estado durante la sexta ola, caracterizada por el predominio de la variante omicrón y la gran incidencia de casos.
Es la principal conclusión de un estudio que han realizado investigadores del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia e Innovación y que se publicó ayer en la revista The Lancet Infectious Diseases.
La aparición y expansión de la variante ómicron dio lugar a una sexta ola pandémica con la mayor incidencia de covid-19 que se había notificado hasta ese momento, y cuyo pico se alcanzó durante enero de 2022. Los resultados de esta investigación apuntan que la administración de las dosis “de recuerdo” supuso una importante estrategia para limitar los efectos de la pandemia durante esa sexta ola.
El estudio ha analizado datos de más de 4 millones de personas mayores de 40 años entre el 1 de enero y el 6 de febrero de 2022, y se comparó el riesgo de infección entre aquellas que recibían una dosis de recuerdo y quienes no la recibían. Los resultados concluyen que las dosis de recuerdo evitaron 1.860 infecciones por cada 100.000 personas que la habían recibido.
Asimismo, el estudio también concluye que la protección conferida por la dosis de recuerdo es ligeramente mayor con la vacuna comercializada por la empresa Moderna que la de Pfizer.