- Dicen que la música siempre es un buen refugio. Y Roberto lo sabe de primera mano, a pesar de que las consecuencias del covid-19 han puesto patas arriba su vida y sus planes de futuro.

Este cantautor invirtió “todos los ahorros” en un proyecto que no puede llevar a cabo. “Iba a sacar algunas canciones que ya no puedo grabar, he perdido dinero y la oportunidad de trabajar con el productor”, lamenta. Este bilbaíno vive a día de hoy en su caravana ubicada en un parking de Sopela, sin embargo está planteándose volver a Gran Canaria, donde vivió durante 12 años. “Tenía el planteamiento de volverme allí a vivir, pero ahora con toda esta situación no se qué haré”, afirma.

Pasa el día entretenido gracias a los vecinos de caravana. “Estamos todos aquí esperando para que nos den vía libre para ir a los destinos que deseamos, porque al final no nos dejan salir prácticamente de las caravanas”, dice. Aún así, se reconforta sintiéndose afortunado por poder cubrir todas sus necesidades.

Cree que a raíz del covid-19 se están creando “muy buenas canciones” y que, además, pueden servir de terapia o salvavidas para muchas personas. “Habrá gente que se aproveche de esta situación, como siempre pasa, pero hay otras personas que están creando las canciones porque de verdad les nace, eso ya quedará en las conciencias de cada uno”, dice. En la misma línea, asegura que sigue llevando a cabo casi la misma rutina que llevaba antes de que se decretara el aislamiento. “Hago lo mismo pero sin surfear, sin hacer deporte y tener vida social”, dice anhelando esos momentos. Aprovechará esta situación para componer alguna canción, como ha hecho en otras etapas de su vida. “Yo no dejo de pensar en cómo estaba el mundo antes de todo esto, siempre he hecho canciones dando rienda suelta a la imaginación”.

Para este cantautor bilbaíno lo que se está viviendo “es una nueva experiencia” pero “como muchas otras que he vivido”. Y añade: “Hay momentos buenos, en los que puedes tener compañía, dinero... pero también hay momentos malos en los que no tienes nada. Esta situación sí que ayuda, en cierta manera. Creo que te puede hacer más humano y te hace pensar más en el día a a día, algo que antes quizá no podías.

“Sigo como antes pero ahora he perdido dinero y la oportunidad de trabajar con un productor de Bilbao”