tarragona - Una chapa de hierro de una tonelada, posiblemente la tapa del reactor que explotó en la industria química de Tarragona, voló unos tres kilómetros, entró por la ventana de un edificio, ocasionó la caída del suelo de un piso y la del techo del de abajo y mató al hombre que vivía allí.

El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, explicó ayer este “casi inverosímil” suceso como “hipótesis más probable” que manejan los técnicos para conocer la causa de la muerte de Sergio Millán, de 59 años, que falleció en su casa del barrio tarraconense de Torreforta a consecuencia de la explosión en la industria IQOXE, situada en el municipio de La Canonja.

El alcalde puntualizó que la chapa, de dos metros de largo por uno de ancho, voló “en línea recta” unos tres kilómetros para “entrar por la ventana”, al parecer abierta en el momento de la explosión en la fábrica, del piso tercero del inmueble ubicado en el número 7 de la plaza García Lorca de Tarragona.

La fuerza y la velocidad de la chapa hizo caer el suelo de parte de ese piso y el techo de la vivienda ubicada debajo para, finalmente, matar al propietario de esta casa.

Ricomà explicó que se trabajó con la hipótesis de que la onda expansiva de la explosión fuera la que ocasionó la rotura de vidrios en la casa de la víctima, y que la caída de los mismos le hubiera provocado la muerte.

El alcalde precisó que, pasadas las horas, revisada la casa y “recogidos in situ” el testimonio de los testigos, “todo parece indicar” que seguramente la tapa del reactor fue la causante de la muerte de Sergio Millán, persona muy conocida en el barrio de Torreforta, donde poseía desde hace año un comercio.

“Es la hipótesis más probable”, dijp Ricomà, a la espera de que “lo acaben de confirmar los técnicos”.

El alcalde presidió ayer al mediodía en el Ayuntamiento de Tarragona una reunión de la junta de gobierno del consistorio, que decretó dos días de duelo por el accidente. - Efe