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Los errores más comunes que cometes a diario y que agravan tu alergia

Ventilar mal la casa o frotarse los ojos son solo algunos de los hábitos cotidianos que empeoran los síntomas sin que te des cuenta

Los errores más comunes que cometes a diario y que agravan tu alergia

La primaveratrae muchas cosas buenas como son paisajes espectaculares, días más largos o buenas temperaturas, pero con ella llegan también lasalergias, que pueden hacer de esta estación un calvario para muchas personas.

El polen en suspensión, favorecido por el calor, el viento y los cambios propios de estos meses, provoca estornudos, picor y ojos irritados que obligan a no separarse del pañuelo en todo el día. Sin embargo, no todo depende del aire que respiramos, sino que evitarlo también está en nuestra mano.

Pequeños gestos cotidianos, aparentemente inofensivos, pueden estar intensificando la alergia o alargando sus efectos. Corregirlos no exige grandes cambios, pero sí prestar un poco de atención. Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorris, apunta los siete errores más frecuentes, y evitables, que conviene tener en cuenta.

1- Salir a la calle en las horas de mayor concentración de polen

La primera hora de la mañana o el atardecer pueden parecer dos momentos ideales para dar un paseo. Sin embargo, es entonces cuando el polen alcanza los niveles más altos y los síntomas son más intensos. Consultar los niveles diarios permite ajustar horarios y optar, por ejemplo, por salir tras la lluvia o por la noche.

Una mujer se aplica un inhalador en la nariz para paliar los síntomas de la alergia.

2- No cambiarse de ropa al llegar a casa

El polen no se queda en el aire, sino que se adhiere con facilidad a la ropa, al cabello y a la piel. Entrar en casa y seguir con la misma ropa implica prolongar la exposición sin ser conscientes de ello. Se recomienda cambiarse de ropa y duchase.

3- Frotarse los ojos cuando pican

Es un acto casi reflejo, pero muy contraproducente. Al frotar los ojos se libera más histamina, lo que intensifica el picor y la inflamación. La alternativa pasa por limpiar la zona con suero fisiológico, usar lágrima artificial o aplicar frío con una compresa para calmar la irritación.

4- Ventilar la casa sin tener en cuenta el momento

Abrir las ventanas es necesario, sí, pero no de cualquier manera. Hacerlo en horas de alta concentración de polen facilita que este entre y permanezca en el interior durante horas. Lo recomendable es ventilar a primera hora (antes de las ocho) o por la noche, durante periodos cortos, de diez o quince minutos.

5- Tender la ropa al aire libre en días de mucho polen

La ropa húmeda es un imán para el polen, de forma que tender en el exterior en días ventosos o con alta concentración hace que las prendas se impregnen de partículas que luego estarán en contacto directo con la piel. Conviene secar la ropa en interiores o usar secadora, y si no es posible, elegir bien el momento y sacudir las prendas antes de guardarlas.

6- Descuidar la higiene nasal diaria

Las vías respiratorias acumulan partículas a lo largo del día. No limpiarlas favorece que el polen permanezca más tiempo y aumente la inflamación. Los lavados con suero fisiológico o soluciones salinas, una o dos veces al día, especialmente al llegar a casa o antes de dormir, ayudan a eliminar esos restos y a aliviar los síntomas.

7- Usar mal los sprays nasales o la medicación

No todos los tratamientos son inocuos si se usan sin control. Algunos sprays, especialmente los vasoconstrictores, pueden provocar un efecto rebote si se utilizan más de lo recomendado, empeorando la congestión. Seguir las indicaciones y consultar con un profesional sanitario es clave para que el tratamiento sea eficaz y seguro. No todos los casos requieren lo mismo.

Más allá de evitar estos errores, la clave está en saber anticiparse y en entender qué gestos cotidianos juegan en nuestra contra para tomar así decisiones más informadas sin necesidad de cambiar demasiado la rutina.