El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá sin variación alguna en la cumbre de la OTAN de Ankara y ante el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muy crítico y "decepcionado" con el Estado español, su posición sobre el gasto en defensa, que considera suficiente para cumplir los compromisos con la Alianza Atlántica.
Sánchez viajará el martes a Ankara para asistir a la reunión anual de los líderes de la OTAN, organizada por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
La mujer del presidente, Begoña Gómez, está a la espera de la decisión del juez Juan Carlos Peinado después de solicitar permiso para acompañar a su esposo, ya que tiene retirado el pasaporte y prohibido salir de España como medida cautelar.
La reunión de la OTAN se prolongará hasta el miércoles y abordará, entre otros asuntos, el objetivo de elevar el gasto militar hasta el 5 % del PIB acordado en la cumbre de La Haya.
Choque con Trump por el gasto militar
Solo el Estado se desmarcó de ese compromiso al defender que un 2,1 % del PIB es suficiente para atender las exigencias de la OTAN. Desde entonces, Donald Trump ha multiplicado sus críticas contra el Gobierno español.
El enfrentamiento se agravó tras la negativa del Ejecutivo a respaldar la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, al considerar que vulneraba el derecho internacional, así como por impedir el uso de las bases estadounidenses en territorio español para esa intervención.
Trump llegó a calificar a España de "desastre" como socio de la Alianza y aseguró que "no quieren pagar nada". A estas críticas se sumaron las declaraciones del embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew G. Whitaker, quien afirmó que el presidente norteamericano está "decepcionado" con España.
El Gobierno ha restado importancia a estas declaraciones e incluso a la posibilidad, planteada en un correo interno del Pentágono, de suspender a España de la OTAN, al recordar que el tratado de la organización no contempla esa posibilidad.
Sánchez defiende el 2,1 % frente al objetivo del 5 %
El Ejecutivo insiste en que no elevará el gasto en defensa hasta el 5 % del PIB, al considerar que afectaría al gasto social, aunque mantiene su compromiso de alcanzar el 2,1 % mediante nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM), con una inversión superior a 1.400 millones de euros.
Fuentes del Gobierno aseguran que Pedro Sánchez acudirá a Ankara con los "deberes hechos", después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, constatara que España alcanzó en 2025 el 2 % del PIB en defensa.
El Ejecutivo defiende que el Plan Tecnológico y Estratégico de Defensa y Seguridad, dotado con 10.471 millones de euros, junto con la participación española en las misiones de la OTAN, demuestra que España es un socio fiable, como refleja también su condición de séptimo contribuyente de la Alianza entre sus 32 Estados miembros.