El Gobierno español ha aprobado un real decreto ley para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio en el que el apoyo fiscal se concentrará en el impuesto especial de hidrocarburos, que se verá rebajado en 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos por litro en agosto y 5 céntimos por litro en septiembre para volver a la normalidad en octubre.
El primer paquete de ayudas, aprobado el pasado marzo, rebajaba tanto el IVA (del 21% al 10%) como el impuesto de hidrocarburos al mínimo permitido por Bruselas, lo que equivalía a un descuento de 14,49 céntimos por litro de gasolina de 98 octanos y 4,9 céntimos por litro de gasóleo.
“Conforme se vayan reduciendo los precios de los mercados internacionales retiraremos de forma progresiva el apoyo a la reducción de impuestos a los carburantes para los hogares”, ha explicado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario, debido a que muchas de las ayudas planteadas hace tres meses decaen precisamente mañana.
El decreto incluye una cláusula de reactivación por la que la bonificación del impuesto de hidrocarburos se situará en 20 céntimos por litro si la inflación de los carburantes supera el 15%. Igualmente, se recuperarán las bonificaciones fiscales para la electricidad y el gas si se encarecen más del 15%.
Eso sí, el real decreto ley mantiene “tal cual” la ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo para agricultores y transportistas y añade 165 millones en ayudas para la compra de fertilizantes.
En línea con el proceso de desescalada de la crisis, el paquete de medidas no incluye la extensión de la bonificación del IVA de los carburantes, que volverá el miércoles, 1 de julio, al tipo general del 21% después de más de tres meses con un gravamen reducido del 10%.
Escenario volátil
En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, el titular de Economía ha puesto de relieve que las medidas desplegadas desde marzo hasta ahora han amortiguado el impacto de la guerra sobre los precios, aunque el Ejecutivo ha decidido extender algunos puntos del escudo social, ya que la incertidumbre se ha reducido pero persiste la volatilidad. “Los precios de la energía seguirán por encima de los niveles pre-guerra durante un tiempo”, ha advertido el ministro. Así, se mantiene el alivio del coste de la gasolina y del gasoil para los hogares, aunque se irá adaptando a la normalización de los mercados de los precios del crudo.
En cuanto a la fiscalidad energética, Carlos Cuerpo ha anunciado la eliminación estructural progresiva del impuesto sobre la producción de energía eléctrica. El impuesto tenía un tipo del 7% este año y en los dos trimestres que quedan ese tipo pasará a estar en el entorno del 5%, en 2027 un 3,5% y en 2028 desaparecerá. En la misma rueda de prensa, la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha explicado que la eliminación gradual en 18 meses contribuirá a abaratar de forma estructural la factura de los hogares, de los sectores productivos y de la industria.
Además, esta iniciativa prohíbe el despido para las empresas beneficiarias de ayudas vinculadas a la crisis, y refuerza el despliegue de las renovables y la electrificación.
El nuevo paquete de medidas, de tres meses de vigencia, tendrá un coste de 1.825 millones de euros este año, según el Gobierno, a lo que se añaden 2.700 millones por la rebaja progresiva del impuesto de producción eléctrica.