El presidente del PP de Catalunya (PPC), Alejandro Fernández, ha llamado este sábado a "frenar la decadencia y reconstruir" Catalunya, poniendo fin a la "crisis moral" que, según ha dicho, se vive y ha reivindicado la libertad y el orden como los principios básicos que deben regir.
Tras ser reelegido como líder del PPC en el XIV Congreso del partido, Fernández ha asumido "sin miedo y sin excusas" el reto "prioritario" en los próximos meses de que Catalunya "lidere el cambio en España" para conseguir que el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, llegue a la presidencia del Gobierno.
En el ámbito catalán, donde ha señalado que aspiran a ser "determinantes", Fernández ha hecho énfasis en la apuesta por ser la alternativa al nacionalismo y al socialismo, que han gobernado ininterrumpidamente en Catalunya las últimas décadas y ha producido "unos daños severos, pero no irreversibles". Al respecto, ha señalado que Catalunya es "el paraíso okupa de toda Europa, líder en presión fiscal confiscatoria, en inseguridad ciudadana o en fracaso escolar".
Alternativa al proyecto de Salvador Illa
Fernández ha sostenido que "toda crisis material o decadencia, como la que vive y no es capaz de remontar Catalunya, viene siempre precedida de una crisis moral" y ha afirmado que el presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, no puede revertirla. "En lugar de combatir de raíz la crisis moral de Catalunya, Illa ha decidido chapotear en ella con sus socios o directamente liderarla con sus amigos, Sánchez, Zapatero, Koldo, Ábalos, Cerdán, Salazar, el Chili y allí solo faltan el Vaquilla y el Torete, menuda tropa, menuda banda", ha denunciado.
Illa, ha asegurado el presidente del PPC, "nunca podrá reconstruir Catalunya y superar la decadencia porque antes debería solucionar la crisis moral que vivimos y esa no solo no la soluciona, sino que la encubre o incluso la impulsa y además saca pecho". El líder del PPC, que ha pedido "no confundir Catalunya con los irresponsables que la han gobernado todos estos años", ha argumentado que la "reconstrucción" de Catalunya pasa por recuperar la confianza en las instituciones y también entre los catalanes.