El presidente del Gobierno español y el líder de ERC cerraron este jueves un acuerdo para una nueva financiación autonómica al menos para Catalunya. Tras más de doce años con el modelo de financiación caducado, Pedro Sánchez y Oriol Junqueras acordaron la reforma del régimen común con la que Catalunya percibirá 4.700 millones más. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicará hoy viernes los pormenores del acuerdo y se espera que aclare cómo afecta la reforma del modelo a la financiación de todas las comunidades autónomas, salvo la Comunidad Autónoma Vasca y Nafarroa. 

El acuerdo ha logrado salvar el principio de ordinalidad que ERC reclamaba como imprescindible, de modo que la entente sobre el nuevo reparto de los recursos para las comunidades incluye que Catalunya será la tercera comunidad en aportar y la tercera en recibir tras el reparto de recursos y la aportación a la solidaridad. 

Junqueras defendió que es un “buen acuerdo” porque se garantiza la ordinalidad, lo que reportará a las arcas de la Generalitat cerca de 5.000 millones adicionales, es decir, un incremento del 12% de la capacidad presupuestaria del Govern ahora presidido por el socialista Salvador Illa. “Se trata de un acuerdo en el que nadie pierde y todo el mundo gana”, subrayó el líder republicano a la salida de la reunión celebrada en Moncloa con Sánchez. 

Hasta ahora esa regla sobre la ordinalidad no se ha aplicado para evitar perjudicar a las comunidades menos ricas y torpedear la solidaridad interterritorial, si bien Junqueras aseguró que con el pacto firmado nadie saldrá perjudicado porque el Gobierno español deberá compensar al resto de las comunidades

Es la primera vez que ambos se reunían desde que el catalán salió de la prisión condenado por el procés independentista, al margen de un saludo fugaz cuando ambos coincidieron en un pleno del Congreso de los Diputados. El acuerdo sellado llega tras muchos meses de intensa negociación a tres bandas entre el Ministerio de Hacienda, el Govern y la propia ERC. Ahora queda lo más difícil: conseguir el apoyo de los grupos parlamentarios catalanes y, sobre todo, recabar apoyos suficientes en el Congreso para que se apruebe la reforma.

El nuevo modelo de financiación para Catalunya dista mucho de ser un concierto económico como el de Euskadi, ya que no aborda la cuestión fundamental de la recaudación y el traspaso de impuestos. Esta es una de las exigencias de Junts a ERC que este jueves volvió a preguntar al partido de Junqueras “¿dónde queda el concierto económico que se pactó para investir a Salvador Illa?”.Sobre esta cuestión, el líder de Esquerra indicó, sin citar expresamente a Euskadi, que “aún no se dan las condiciones necesarias” para entrar en la negociación de los presupuestos del Estado y de Catalunya. “Falta un acuerdo en recaudación. Hay provincias del Estado que recaudan todos los impuestos, por lo que no se me ocurre ninguna razón por la que Catalunya no pueda recaudar por lo menos uno de ellos”, subrayó. 

Privilegios

Desde la perspectiva estatal, PP y Vox rechazaron frontalmente el acuerdo. El líder popular en Catalunya, Alejandro Fernández, advirtió que es “malo para Catalunya y malo para toda España“. En un mensaje en X, aseguró que Sánchez y Junqueras han pactado “su supervivencia”. Los populares insisten en que cualquier reforma del sistema de financiación debe negociarse de forma multilateral y rechazan acuerdos bilaterales “a puerta cerrada”.

En un nuevo ejercicio de contorsionismo, el Gobierno español se vio obligado a descartar que el acuerdo se deriven “privilegios” para Catalunya y defendió que su propuesta “soluciona las carencias del sistema actual” gracias a un un nuevo modelo donde todos los territorios recibirán más transferencias para reforzar el Estado del Bienestar”, apunta en un comunicado la Moncloa.