vitoria. Más de año y medio, en su último tramo negociador, ha necesitado la competencia de políticas activas de empleo para ser transferida a la Comunidad Autónoma Vasca. El acuerdo de la Comisión Mixta de Transferencias suscrito ayer prevé que este traspaso se haga efectivo el próximo 1 de enero, con un año de retraso respecto a lo que previó en un principio el Gabinete López a su llegada a Ajuria Enea. Finalmente, la cuantía de la transferencia asciende a 472 millones de euros, de acuerdo con el régimen del Concierto Económico -es decir, aplicando el índice de imputación del 6,24%-, sistema "de riesgo" como recordó ayer el propio lehendakari.

De este modo, el Gobierno Vasco asumirá a partir de 2011 la ejecución de la legislación laboral en materia de políticas activas de empleo y formación profesional para el empleo que hasta ahora han ejercido el Servicio Público de Empleo Estatal y el Instituto Social de la Marina. Una asunción de competencias que supondrá asimismo el traspaso al Ejecutivo autonómico de 491 puestos de trabajo que ahora dependen de la Administración del Estado (288 funcionarios y 202 personal laboral), de los que 18 corresponden al Instituto Social de la Marina.

Pero éstas son las consecuencias a medio plazo, porque antes el Gobierno Vasco ha tenido que retocar el proyecto de Presupuestos que aprobará hoy en Consejo de Gobierno para adaptarlo a las nuevas competencias que va a asumir. Por ello, ayer se celebró, apenas una hora después de la Comisión Mixta de Transferencias, una reunión extraordinaria del Consejo Vasco de Finanzas en la que Ejecutivo y diputaciones actualizaron las aportaciones correspondientes al ejercicio de 2011. La revisión supone, en consonancia con la valoración de la transferencia, un incremento de 472 millones en el cómputo total de aportaciones forales previsto para 2011, hasta los 8.672 millones de euros. Así, el proyecto de Presupuestos que hoy aprobará el Consejo de Gobierno pasarán de prever un déficit del 1,9% a crecer por encima del 2%.

El proyecto presupuestario ha tenido que hacer frente, asimismo, a la rebaja de la partida destinada a las bonificaciones a la Seguridad Social en las Cuentas del Estado. El cálculo sobre el que trabajaron PSOE y PNV en sus negociaciones fue el montante previsto en 2010, al que aplicaron el coeficiente del 6,24% arrojando un resultado total de 177 millones de euros; pero en el Presupuesto del Estado para 2011, la previsión de esta partida ha caído, cayendo proporcionalmente la cuantía a transferir a Euskadi. Una circunstancia que Lakua se ha visto a obligado a compensar.

la transferencia maldita El historial de este traspaso en esta legislatura parece dominado por la mala suerte para el Ejecutivo de Patxi López. Sólo hay que recordar que la firma celebrada ayer -en Vitoria, por cierto, como acto de desagravio o reconocimiento, cada uno hará su interpretación, al lehendakari- debería haber tenido lugar hace una semana, pero tuvo que retrasarse por la crisis de Gobierno abierta por José Luis Rodríguez Zapatero.

Desde mayo de 2009 se ha cruzado en el camino de las políticas activas de empleo en dos ocasiones la negociación presupuestaria de Madrid. La primera vez, el desaire al recién estrenado Gabinete socialista fue sonado, concediendo Rodríguez Zapatero al PNV un derecho de veto sobre el traspaso que desarboló a la niña bonita del arranque de López en Ajuria Enea. Desdén agravado por el hecho de que el propio ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, había asegurado unos meses antes en una visita a Vitoria que el acuerdo estaba prácticamente cerrado y que la transferencia se materializaría el 1 de enero de 2010.