Sigo con los Ig Nobel 2016, esta vez en categoría de Premio de Reproducción. El jurado ha galardonado un estudio de un investigador egipcio en esta disciplina, aunque bien podrían haberle premiado en la de paciencia. Y es que solo me imagino a una persona muy paciente si para desarrollar un experimento tienes que vestir a 75 ratas. Tal cual. Bueno, muy paciente y absolutamente inmune a la fobia a estos bichos. El caso es que este investigador, una especie de fusión imagino entre Job y Karl Lagerfeld, dividió a los roedores en cinco grupos y a cuatro de ellos los vistió con una especie de pantaloncitos de diversos tejidos: 100% poliéster, una mezcla al 50% de poliéster y algodón, 100% algodón y 100% lana. El quinto grupo, en plan Edén, era el grupo de control e iba en pelota picada. Y el experimento consistió en controlar su actividad sexual durante doce meses y seis meses después de lucir los pantaloncitos. Por cierto que, al parecer, las ratas de los grupos con prendas que contenían poliéster se vieron perjudicadas significativamente en su actividad sexual. Ahora, tuvo que ser de ver el desarrollo del experimento, me lo imagino en el laboratorio de al lado de aquel otro trabajo premiado sobre la actividad de las células cerebrales de las langostas cuando ven La guerra de las galaxias.