Sesión constitutiva de las Cortes Generales y primeros cambios en el tablero político con respecto al proceso del pasado invierno. El todos contra el PP ha caído, ya veremos si también ha caído el PP contra todos. La vista puesta en esos diez votos anónimos que han apoyado a PP-C’s: ERC niega que sean suyos, igual que el PNV y CDC, pero PSOE y Podemos miran a estas dos últimas formaciones y empiezan a encontrar líneas para tejer sus relatos. Las rastas y los bebés ya no toman protagonismo en la bancada de Podemos. Amortizados los efectismos, la votación de ayer apunta a una importante batalla por el liderazgo de la oposición, de la oposición y de la izquierda, entre las filas moradas y el PSOE. En esta ocasión, Podemos ha tirado menos de fuegos artificiales y más de maniobra sibilina, no tanto con la presentación de candidato propio, como con el apoyo prestado a Patxi López en segunda vuelta. Si salía la alternativa al PP, el sacrificio y el logro eran suyos; si no, ya han empezado a construir su relato de que si acaba gobernando Mariano Rajoy será porque el PSOE ha querido. El acuerdo de PP y Ciudadanos, aunque insistentemente por los naranjas al ámbito de la Mesa, añade un punto más de presión -interna- y suspense a las decisiones de Ferraz. Continuará.