No sé si es por este estado pre-post-electoral pre-post-investidura en el que vivimos -un consejo señores políticos, háganselo mirar porque el común de los mortales empieza a pensar que tampoco se hunde el mundo por no tener gobierno, peligroso- pero este inicio de verano está siendo un pelín extraño. No ha llegado aún la canícula del árido desierto noticioso, ese ecosistema en el que florecen las noticias intrascendentes pero divertidas. Como la clasificación que me he encontrado en la web de El Huffington Post: las canciones que más suenan en las bodas españolas según Spotify. Pues bien, número uno: Journey con Don’t stop believin’. Le siguen The Black Eyed Peas, Bruno Mars, Michael Jackson, Outkast, Beyoncé -Single ladies, aquí nos vamos entendiendo, performance bailonga segura-, atentos que llega un clásico, ABBA con Dancing queen, nunca falla; Whitney Houston, otra vez Bruno Mars con Mark Ronson y cierra el top ten Van Morrison. Número 25, MC Hammer, supervivencia. Otra superviviente, número 29, tema principal de la BSO de Dirty Dancing. Número 36, Sweet home Alhabama, con esta siempre quedas bien. Cierra el grupo de las primeras 50 Aretha Franklin con Respect. Echo en falta una Raffaella Carrà, una buena ranchera... Me hago mayor.